Brutal paliza a un turista por avisar de la estafa de los trileros en Benidorm

Momento de la agresión al turista británico//Youtube
Momento de la agresión al turista británico/ / Youtube

La víctima fue perseguida por uno de los agresores hasta el centro de salud y no ha querido interponer una denuncia

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Un joven británico fue víctima de una brutal paliza hace unos días en Benidorm por avisar a otros turistas de que unos trileros les estaban estafando.

La agresión tuvo lugar en la calle Gerona, donde los trileros tiraron al suelo al joven, lo patearon y lo agredieron con palos, mientras los amigos de la víctima intentaban defenderlo. Estos hechos se pueden ver en un vídeo grabado y publicado en Youtube por otro Howard George, otro turista que estuvo presente y que tuvo que parar la grabación para detener a los agresores. A consecuencia de la paliza la víctima sufrió diversas heridas en el cuerpo y en la cabeza.

Según el autor del vídeo, la grabación no ha sido publicada para «promover un comportamiento violento ni darle a Benidorm una mala imagen sino ayudar a crear conciencia sobre algunas estafas y sus peligros». Andy, uno de los turistas británicos que quisieron destapar la estafa, explica en el vídeo que lo hicieron porque ya había visitado Benidorm dos meses antes y habían visto que estaban estafando a una mujer mayor mediante el mismo método y no querían que volviese a suceder.

Según indica el autor del vídeo, la policía informó a los jóvenes británicos de que tenían que obtener un informe médico para justificar sus heridas y después ir a comisaría para tratar de identificar a los culpables. Sin embargo, no lo hicieron porque la víctima no llevaba encima sus documentos de identificación y además un trilero estaba esperando frente al centro de salud. Los británicos tampoco tenían opción ni ganas de regresar a España posteriormente para acudir a juicio.

Ya el pasado 15 de agosto el juzgado de Benidorm impuso una orden de alejamiento contra un grupo de trileros, prohibiéndoles acercarse a las zonas turísticas de la ciudad por robar a los turistas que se negaban a apostar en las mesas de juego que tenía instaladas en la calle.