El arzobispo de Tarragona justifica los abusos a menores: «No son tan graves»

La parroquia de Constantí, en Tarragona./EFE
La parroquia de Constantí, en Tarragona. / EFE

El líder católico atribuye presuntos abusos perpetrados por dos párrocos a «un mal momento» y después rectifica

CRISTIAN REINOBarcelona

El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, uno de los máximos representantes de la Iglesia católica en Cataluña, ha justificado este miércoles los abusos sexuales practicados a menores por parte de miembros de la Iglesia. En un momento en que la sociedad catalana está conmocionada por el goteo constante de casos de abusos a menores perpetrados por curas, monjes o profesores, Pujol ha restado gravedad a unos hechos que a su juicio no deben comportar la expulsión de los presuntos autores. «Han podido tener sus errores o faltas, pero no son tan graves como para decir que deben ser secularizados», ha afirmado en Tarragona.

El arzobispo se refería a dos párrocos, de Arbeca (Lleida) y Constantí (Tarragona), que han sido apartados de sus funciones, después de que trascendiera que el Vaticano les investiga por presuntos abusos infantiles cometidos entre 2015 y 2016. «Los he apoyado hasta este momento y los continúo apoyando», ha asegurado, restando importancia a los hechos y atribuyendo los posibles abusos a «un mal momento» de los sacerdotes. «Si una persona está obsesionada con el sexo y lo va buscando es algo, pero hay personas que tienen este mal momento en la vida que los lleva a hacer algo que después quizá se arrepentirán toda la vida», ha rematado.

Horas después, y tras el revuelo provocado, el propio arzobispo ha tenido que matizar sus palabras. Eso sí, a través de un comunicado. El prelado ha apuntado que algunos medios han interpretado sus expresiones «como si pretendiera rebajar la importancia de los hechos». «Cualquier actuación de este tipo, impropia de nadie y más aún de un presbítero es gravísima», ha afirmado. Por todo ello, ha pedido perdón en nombre de la Iglesia de Tarragona y se ha puesto a disposición de escuchar las víctimas.

Según la CUP, las palabras del arzobispo, «justifican el abuso a menores por parte de sacerdotes» y «normalizan» estos ataques a la infancia y «perpetúan» el encubrimiento de los abusadores y pedófilos. La Generalitat, a través de su consejero de Educación, Josep Bargalló, se ha limitado a decir que «cualquier hecho que pase en un centro escolar y signifique una agresión a un menor es un hecho grave». Bargalló se ha tenido que defender ante un caso de 2011 en el que su departamento no denunció ante la policía ni ante la fiscalía al sacerdote Josep María Font después de que los profesores avisaran de un comportamiento inapropiado del docente de religión en un centro escolar de Cabra del Camp (Tarragona).

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