Advierten sobre la venta de MMS: un potente químico para curar el cáncer y el autismo

Advierten sobre la venta de MMS: un potente químico para curar el cáncer y el autismo

Tal y como indican los organismos sanitarios,el riesgo puede ser aún mayor cuando este producto sustituye a otros tratamientos efectivos, como la quimioterapia

A.O.GRANADA

El Miracle Mineral Solution (MMS) es un potente químico que se está comercializando a través de Internet para curar, supuestamente, el cáncer, el autismo, el VIH o la hepatitis, entre otras patologías. Una sustancia sobre la que ha advertido la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que ha alertado sobre los posibles efectos secundarios de esta sustancia, compuesta por dióxido de cloro.

«Beber cualquiera de estos productos de dióxido de cloro puede causar náuseas, vómitos, diarrea y deshidratación grave. Algunas etiquetas de los productos afirman que el vómito y la diarrea son comunes después de ingerir el producto. Incluso sostienen que tales reacciones son evidencia de que el producto está funcionando. Esa afirmación es falsa», dicen desde el citado organismo.

En España también se viene alertando sobre este producto desde hace años. Concretamente, desde el año 2010 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) informa a la población sobre los peligros de consumir esta sustancia, vendida en sitios web ilegales. En nuestro país existe, además, una lucha contra este tipo de pseudociencias, difundidas por personas no profesionales. Es el caso del agricultor Josep Pàmies, que promociona productos de origen vegetal para sanar enfermedades y que usa el MMS para curar el autismo.

«La solución, cuando se mezcla, se convierte en un blanqueador peligroso que ha causado efectos secundarios graves y potencialmente mortales. Los consumidores no deben usar estos productos, y los padres no deben dar estos productos a sus hijos por ninguna razón», explica el organismo estadounidense en su reciente alerta sobre el MMS.

Tal y como indican los organismos sanitarios, el riesgo puede ser aún mayor cuando este producto sustituye a otros tratamientos efectivos, como la quimioterapia.