Sierra Nevada se prepara para un posible adelanto del inicio de la temporada

Aspecto que presentaba ayer al mediodía la plaza Andalucía de Pradollano./A. MOLINA
Aspecto que presentaba ayer al mediodía la plaza Andalucía de Pradollano. / A. MOLINA

La fecha del 17 de noviembre coge fuerza para la apertura de los remontes mientras sigue firme la convocatoria de huelga a partir del 23

ALEJANDRO MOLINASIERRA NEVADA

Sonrisa nerviosa. Es la expresión más extendida estos días en Sierra Nevada, dónde el inusual manto blanco que cubre la estación en unas fechas tan tempranas ha cogido a casi todos con el pie cambiado. Nadie esperaba tanta nieve a finales de octubre y, aunque desde Cetursa siguen sin confirmar ningún adelanto en el comienzo de la temporada (fijada en el calendario oficial para el uno de diciembre) todo apunta a que será el día 17 de noviembre cuando arranque la actividad.

La plaza de Pradollano era ayer un hervidero de personas trabajando a contrarreloj para poder hacer frente a la inminente apertura. Además, a la urbanización las nevadas la han pillado en obras. En la plaza de Pradollano, una gran zanja con varios operarios dentro se abre paso entre dos grandes montones de nieve al tiempo que un repartidor de una conocida empresa de transportes se queja, cargado de cajas de cartón, de lo complicado que le está resultando manejar su carro sobre el hielo. Unos metros más abajo, en la fachada del Hotel Meliá, varios soldadores quitaban la nieve para instalar una gran estructura metálica mascullando quejas sobre la nieve que les rodea. Más arriba, en Borreguiles, el principal restaurante de este área tiene en obras toda su cubierta, y así casi todo.

Luego está el tema del personal. Si finalmente se confirma la fecha del 17 de noviembre, habrá que ver qué empresas pueden contar con los recursos humanos necesarios, pues cabe recordar que lo normal es que los trabajadores de la nieve tengan otras ocupaciones lejos de Granada durante los meses fuera de la temporada de esquí. Antonio Serrano es gerente de la Escuela Internacional y confirmaba ayer que irá haciendo una apertura progresiva de sus negocios. «Hasta el uno de diciembre no estaremos totalmente operativos», indicó.

En el sector de la restauración ocurre algo parecido. En el restaurante Vertical, Paulino Almazán se afanaba ayer en terminar de pintar las paredes casi contando los minutos hasta que llegue la apertura de las pistas. «A casi todo el mundo le está pillando el toro pero es mucho mejor empezar pronto la temporada que otra cosa, después de todo tenemos que estar contentos», comentó este veterano de Sierra Nevada. Carlos, del Restaurante La Mar Salá, recordaba que en la montaña nunca se puede bajar la guardia. «Yo estoy listo para abrir pero también es cierto que llevo todo el verano haciendo gestiones», relató.

Pero los efectos de la estación de esquí se dejan notar más allá de sus dominios. Un buen ejemplo es el de Luis Miguel Vílchez, de la Panadería Monachil. Lleva décadas abasteciendo con sus productos a Pradollano y su cara ayer lo decía todo. «Yo nunca había visto tanta nieve en estas fechas y vamos todos agobiados», explicó.

Amenaza de huelga

No son las únicas preocupaciones que sobrevuelan estos días Sierra Nevada. Es rara la conversación sobre la apertura en la que no salga a relucir la amenaza de huelga. Y es que como argumentaba Antonio Serrano, si se produjese una apertura con una huelga de trabajadores, «el mensaje que se lanzaría sería peor que si no se abriese». Sobre este tema tampoco hay noticias oficiales. Por el momento, los paros siguen convocados a partir del 24 de noviembre. Según fuentes consultadas por este periódico, el acuerdo entre los trabajadores y Cetursa está prácticamente cerrado pero no existe hasta el momento ninguna comunicación oficial al respecto.

Mientras tanto, Cetursa continúa con el calendario previsto de revisiones a los medios mecánicos y los cañones estuvieron funcionando el martes en Borreguiles y en la Pista del Río gracias a las bajas temperaturas.

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