Buscan fondos para salvar un albergue histórico

Miembros de la Sociedad Sierra Nevada, en el albergue. /A. MOLINA
Miembros de la Sociedad Sierra Nevada, en el albergue. / A. MOLINA

La Sociedad Sierra Nevada quiere evitar así que este mítico espacio desaparezca

ALEJANDRO MOLINAGRANADA

«El Albergue de San Francisco no puede morir». Son las palabras del presidente de la Sociedad Sierra Nevada, Juan Antonio Fajardo, cuando se refiere a la edificación en activo más antigua del sistema Penibético. Se construyó entre 1912 y 1915 y queda sólo una pequeña parte de lo que llegó a ser. El edificio se resiste a desaparecer pero si no se lleva a cabo una intervención rápida terminará por convertirse en una ruina. Por ese motivo, los miembros del Club Sociedad Sierra Nevada, entidad a la que pertenece el inmueble, van a poner en marcha una campaña de captación pública de fondos para revitalizarlo. Básicamente se trata de solicitar pequeñas aportaciones privadas para evitar que una construcción cargada de historia y con muchas posibilidades termine por desaparecer. «Nuestra idea es que este edificio pueda servir de apoyo al sendero Sulayr, que pasa muy cerca», explica Juan Antonio Fajardo.

En sendero Sulayr rodea todo el macizo de Sierra Nevada en un recorrido de 300 kilómetros que se puede hacer en 15 o 20 etapas aproximadamente. Con una altitud media de 1.800 metros, este sendero está lleno de contraste y en ocasiones no cuenta con lugares cercanos en los que se pueda pernoctar. Por este motivo, desde la Sociedad Sierra Nevada entienden que un refugio preexistente como el de San Francisco podría cubrir un vacío en este sentido.

«También creemos que de la mano del albergue se podría poner en valor una parte de Sierra Nevada menos conocida. En primavera y verano este es un punto muy interesante al que llegar subiendo desde el Centro de Visitantes del Dornajo, para subir desde ahí hasta el Veleta o para adentrarse en el Valle del San Juan e incluso llegar al Guarnón. Tiene muchas posibilidades y hoy por hoy no es de los más transitados», comenta Juan Antonio Fajardo.

Según el presidente de la Sociedad Sierra Nevada, actualmente la cubierta tiene goteras y hay que remozar prácticamente toda la construcción. «Si no se hace, va a ir muriendo poco a poco y es una pena que a una instalación con tanta historia le ocurra eso», comenta este montañero.

Fundada en 1.912, la Sociedad Sierra Nevada es el club de montaña más antiguo de España en activo. Fue esta entidad la que sufragó la construcción del albergue, cuyas obras se iniciaron en 1912 (la carretera de la Sierra se inauguró en 1935). Junto al ingeniero Julio Moreno, trabajó en la construcción el arquitecto Modesto Cendoya, que también fue conservador de la Alhambra. Aunque el proyecto inicial, mucho más grande, no pudo realizarse por falta de medios, la obra se terminó en 1915, fecha que se considera por muchos como el inicio de los deportes de invierno en Sierra Nevada. Y es que salvo el paréntesis de la Guerra Civil, su función siempre ha sido deportiva.

Desgraciadamente, en el año 38 del pasado siglo parte del edificio fue dinamitado por culpa de la guerra y se perdió prácticamente la mitad de la estructura, quedando en pie únicamente una de sus alas, que es la que ha llegado hasta nuestros días. La fortaleza de sus muros y la originalidad de la bóveda ha permitido que albergue haya aguantado en buen estado tantos años sin prácticamente mantenimiento y soportando una meteorología tan dura como la de la Sierra.

Dentro de sus modestas posibilidades, los miembros de la Sociedad Sierra Nevada han llevado a cabo algunas acciones de mantenimiento.

Fotos

Vídeos