El Paso abarrota el centro sexitano

El Paso abarrota el centro sexitano

Esta representación única en Almuñécar ha comenzado a las diez y media de la mañana y en ella participan cuatro imágenes de cuatro cofradías distintas

JAVIER YÁÑEZ

La mañana del Viernes Santo es siempre una fiesta a la que todo el mundo tiene invitación. Bien temprano, la Verónica ha salido en andas, seguida por el Nazareno, Dolores y San Juan. Estas cuatro imágenes han recorrido el centro de Almuñécar hasta confluir en la Plaza de la Constitución, a las puertas del Ayuntamiento. Ahí, cientos de personas se agolpaban para asistir a 'El Paso', un auto sacramental que se remonta al siglo XVI y que recrea el trayecto que hizo Cristo por la calle de la Amargura. Todas estas tallas son articuladas, lo que permite su movimiento.

En la primera escena, el «Paso de Simón», los romanos cogen al Cirineo. En unas carreras de ida y vuelta Simón es escoltado por dos soldados romanos que golpean rítmicamente sus escudos y él cimbrea la vara. Al terminar, le entregan un puñado de monedas por su trabajo que rápidamente lanza al aire, ofreciéndose a ayudar al Nazareno. Ese detalle es confundido por mucha gente que cree que el personaje es Judas y que vende a Jesús.

Aunque la tradición coloca su origen en época inmemorial, los estudios sobre esta representación la ubican en pleno siglo XVI, con un formato distinto al actual con más partes de la Pasión y con todos los actores llevando máscara y elementos alegóricos. Incorporadas las imágenes a comienzos del siglo XVII, solo quedaron como figurantes la judea: hombres vestidos con ropajes y máscaras representando los apóstoles, los romanos un grupo de legionarios romanos con más atuendo de barroco que romano, el centurión con un niño, longinos, atado a él y Simón de Cirene ataviado con un traje de campesino, una vara y máscara.

Este pasado año 2018 el Ayuntamiento de Almuñécar y la Agrupación de Cofradías y Hermandades han recibido el premio Turismo Granada 2018 por la celebración de El Paso por promover la creación en la provincia de Granada de un producto turístico singular, novedoso, atractivo y exitoso, y «por encarnar una de las tradiciones más singulares de la provincia», según la organización.