Miradas que van cambiando

Miradas que van cambiando
ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROS

No siempre es fácil mirar atrás, pero sí es recomendable en ciertos momentos. Cuando hace ya treinta años llegué a Granada, me sorprendió ver el papel tan importante que la mujer tenía en nuestra Semana Santa. Entonces -no era habitual en otros lares- nosotras podíamos salir en las filas, pertenecer a las juntas de gobierno, subir a los atriles para cantar excelencias... éramos iguales, con pocas excepciones que el tiempo consiguió derribar.

Lo viví de una forma directa poniéndome la mantilla para acompañar a mi titular mariana y cuando. Después estuve en órganos de decisión, incluida la Federación de Hermandades y Cofradías como primera mujer secretaria general, y primera mujer, también -¡cuánto honor!- en ser nombrada pregonera oficial de nuestra Semana Mayor.

Mirar desde dentro y contemplar desde fuera me ha permitido obtener distintos puntos de vista. Hemos evolucionado, sin duda. Cierto es que no siempre la línea ha sido recta; pero las vueltas recorridas han hecho posible encontrar el futuro sin renunciar al pasado. Porque lo que nos viene del ayer es también lo que nos permite crear el mañana. No podemos renunciar a lo hecho, porque con esas mimbres -algunas muy buenas- hemos hecho un buen esparto.

La Semana Santa es algo muy especial. Durante ocho días, el mundo cofrade se concentra en prepararse para procesionar; en las visitas a los templos; en las salidas y regresos de las hermandades... Que no se pierda ningún detalle. Es disfrutar de esa 'catequesis en la calle' de la que hacía gala el arzobispo Méndez Asensio y que, pese a quien pese, traspasa las creencias para afianzarse en el corazón de quienes, aún en la duda religiosa, se emocionan antes las vivencias de ese revoltijo de sentimientos que parecen siempre igual, pero que continuamente se renuevan.

Esta ha sido una Cuaresma muy intensa -creo que lo decimos cada año- con grandes novedades que hoy mismo vamos a disfrutar, como la primera salida de la imagen del Dulce Nombre. En unos días, además, dejaremos en el recuerdo la 'basílica portátil' -bonito símil de una situación que nadie podía entender- para que Lanzada y Caridad puedan salir por una puerta de verdad, la de la Gloria. Y disfrutaremos de ver a la Esperanza haciendo su estación de Penitencia, ya coronada; y felicitaremos por su aniversario a las hermandades que cumplen fechas redondas de su creación.

Todo ello ocurrirá en unas horas, cuando el rito comience de nuevo y las primeras procesiones estén en la calle. Pero creo firmemente que todo ello es sólo una parte. Hay que mirar mucho más allá, como tengo el privilegio de hacer, a través de la Mirilla cofrade que IDEAL nos regala cada año. Hay que mirar al corazón y a la fe. Porque, sin duda, lo mejor de estos treinta años que llevo en Granada, quince de ellos con mis 'negritas' es saber que ya no vemos a 'mi cofradía' sino a 'nuestras hermandades'. Esa es la diferencia, y nuestro mejor logro.