María Auxiliadora cumplió su recorrido por el Centro de Granada y el Realejo

Un momento de la procesión de María Auxiliadora./JORGE MARTÍNEZ
Un momento de la procesión de María Auxiliadora. / JORGE MARTÍNEZ

La archicofradía realizó estación ante las Comendadoras y visitó también la parroquia de San Cecilio

JORGE MARTÍNEZGranada

La devoción a María Auxiliadora está presente en muchos hogares salesianos de Granada. El pasado viernes era la festividad litúrgica de la Virgen de Don Bosco y salió por las calles del Zaidín, partiendo desde el colegio de los PP. Salesianos. Ayer sábado lo hacía desde el Hogar Ángel Ganivet, de la Alhambra, antigua residencia de Hijas Salesianas que aún conserva en su capilla la veneración a María Auxiliadora. Desde allí bajó a la ciudad y recorrió las calles del centro y del barrio del Realejo por espacio de cinco horas después de haber pasado por lugares tan significativos y atractivos como el Paseo Central de la Alhambra, la Puerta de las Granadas o la Cuesta de Gomérez hasta llegar a Plaza Nueva. Allí esperaba un buen número de vecinos de la zona, granadinos y visitantes que acudieron a la llamada de esta archicofradía, ya veterana en las calles de la ciudad cada último sábado de mayo.

Se ponían así fin a los actos celebrados en honor de la Virgen Auxiliadora durante las últimas semanas, que arrancó con el pregón que este año pronunció el cofrade y pregonero Antonio López González, para continuar con el triduo celebrado en la capilla de la archicofradía y la función solemne de la festividad de la virgen, con besamanos a María Auxiliadora.

Cortejo

La hermandad del Rescate, de la localidad granadina de Escúzar, participó en el cortejo procesional junto a la hermandad de penitencia de la Redención, vinculada al colegio zaidinero de los Salesianos, y la archicofradía del Inmaculado Corazón de María. En la presidencia estuvieron el concejal del Ayuntamiento de Granada, Juan García Montero, y el hermano mayor de la corporación organizadora, Pablo Cañas Pérez. También Manuel Linares, en representación de la Asociación de Vecinos del Realejo, y un grupo de camareras de la Virgen Auxiliadora, con mantilla, y de la archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, copatrona de Granada.

Con la marcha 'Nuestra Auxiliadora', de José Luis Latorre, se puso en la calle el paso de la virgen, rodilla en tierra para salvar la puerta del Centro Ángel Ganivet, y a las órdenes del capataz Dionisio Martínez. La interpretaba la banda de música de los Ángeles, dirigida por Manuel Elvira, quien ofreció un repertorio de composiciones clásicas.

El paso de la virgen salesiana se adornaba con flor muy variada y mucho colorido. Orquídeas, rosas, lilium y helechos conformaban básicamente la decoración del mismo, vistiendo la virgen manto azul brocado en oro y plata. 'Chicotá' tras 'chicotá', el paso se puso en la Puerta de las Granadas a las siete y media de la tarde para bajar por Gomérez y adentrarse en el centro granadino. Varias calles se habían adornado con los colores celeste y rosa de María Auxiliadora, como Jesús y María y Ancha de Santo Domingo, y varias 'petalás' homenajearon a la virgen de Don Bosco, como muestra de devoción.