El Cristo de la Expiración cumplió 75 años con el Víacrucis en la Catedral

El Cristo de la Expiración cumplió 75 años con el Víacrucis en la Catedral

Alta participación de fieles y cofrades en estas vísperas de la Semana Santa

JORGE MARTÍNEZ GARZÓN

El Cristo de la Expiración ya se encuentra de nuevo en su sede canónica después de presidir en la noche del pasado viernes el rezo de las catorce estaciones del viacrucis en el interior del templo metropolitano granadino. En la noche de ayer recorría las calles del centro de la ciudad para dirigirse a la parroquia de San José de Calasanz de la que se ha visto ausente durante algo más de veinticuatro horas. Regresaba después de la celebración de la Eucaristía en la Catedral, presidida por el prelado granadino. Resaltó la historia de los setenta y cinco años de presencia del Cristo de la Expiración que talló en 1944 el escultor churrianero Domingo Sánchez Mesa, una de sus principales obras.

A las ocho y media de la noche se comenzó a poner en la plaza de las Pasiegas el cortejo en el que figuraban las distintas delegaciones de cofradías de la ciudad que no quisieron dejar de acompañar y felicitar a la cofradía de los Escolapios en esta efemérides que celebraron. Los hermanos de la corporación siguieron tras las representaciones con guiones, portando cera en las manos que se encendió en los espacios y tramos del recorrido peatonal apagándose en las calles de tránsito de vehículos. Tras ellos, los hermanos mayores con respectivas varas del cargo y la presidencia del cortejo con el hermano mayor al frente, David López Vigil, y el vicepresidente de la Federación de Cofradías, Armando Ortiz.

Regreso

El paso del Cristo de la Expiración, obra del hispalense Manuel Guzmán Bejarano, se presentaba con adorno de rosas rojas en el friso «en una disposición que hasta ahora no se había puesto nunca», como indicó el hermano mayor a nuestro diario. El paso iba mandado por su responsable, Agustín Ortega, y en algunos momentos contó también con la participación del capataz de la cofradía del Cristo de los Gitanos, de Sevilla, Juan Manuel Martín, que quiso estar presente en esta ocasión extraordinaria por amistad con el capataz granadino. Detrás, cerrando cortejo, la banda de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, de nuestra capital.

En la jornada anterior la imagen había sido trasladada desde la parroquia del Paseo de los Basilios para el rezo del Vía Crucis, el vigésimo séptimo que convoca la Federación de Cofradías. Una costumbre que se inició en 1993 con la presencia de Jesús del Rescate en nuestra Catedral. Fue el viernes último con el acompañamiento de la capilla musical «San Isidro», de Armilla, cuando se inició el traslado que fue muy participativo tanto en las filas como en las calles del itinerario, debiéndose alterar para evitar el paso por la Carrera de la Virgen debido a la altura de la imagen y que no se habían podado los árboles del bulevar.

Viacrucis

El viacrucis se desarrolló por las naves de la Catedral con la participación del Arzobispo de Granada, Javier Martínez, y del deán catedralicio, Juan Gutiérrez, y del canónigo Antonio Muñoz. El rezo de las estaciones fue dirigido por el canónigo de liturgia, Manuel García, y miembros de la junta de gobierno de la Federación de Cofradías. El prelado indicó al comienzo que vamos a vivir «esta celebración con recogimiento para reflexionar los pasajes de la vida de Jesús en su Pasión y Muerte, como preparación a los días importantes que vamos a revivir en unos días». En la Catedral también quiso estar presente la concejala de Turismo, Raquel Ruz, para acompañar a la Federación y a la cofradía en esta celebración especial. Otro detalle del día del traslado fue el estreno de la composición «La Expiración» para música de capilla que interpretó la de «San Isidro», de Armilla. Uno de sus integrantes era el compositor de la misma, Elías Santiago Vico.