Cinco horas con Granada

Cinco horas con Granada
GALERÍA: ALFREDO AGUILAR Y RAMÓN L. PÉREZ

La procesión de la Patrona llenó de gente el centro de la ciudad

Fernando Argüelles
FERNANDO ARGÜELLESGRANADA

Granada volvió a reencontrarse ayer con su Patrona en la calle. Y el encuentro fue más multitudinario que nunca, tanto que comenzó en septiembre y casi le coge el mes de octubre, ya que la procesión fue más lenta que en otras ocasiones y la Virgen entraba en su templo tan solo unos minutos antes de que comenzara el 1 de octubre. Miles de personas llenaron las calles del recorrido de la procesión, que siguió su itinerario tradicional de estos últimos años por la Carrera de la Virgen, Plaza del Campillo, Mariana Pineda, Ganivet, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Pasiegas, Marqués de Gerona, Jáudenes, Alhóndiga, Recogidas, Acera del Darro, y Carrera de la Virgen. La salida de la Patrona de su templo, algo después de las seis y media de la tarde, y su paso por puntos como la Carrera, Reyes Católicos o la Gran Vía se vieron acompañados por miles y miles de personas que no dejaban un hueco vacío.

El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, dirigía unas palabras a los hermanos antes de iniciarse la procesión, abriéndose las puertas del templo a las seis y cuarto de la tarde, momento en el que comenzaban a salir de la basílica las representaciones de hermandades llegadas de distintos puntos de la provincia, como Lanjarón, Maracena, Iznalloz o La Zubia. Luego fueron las hermanas cofrades, seguidas de los horquilleros y los palieros que con gran esfuerzo levantaron el palio de respeto de la Virgen ante la puerta de la iglesia, momento en el que ya el público rompía en aplausos.

Mientras eso ocurría, en el interior de la basílica era el alcalde de la ciudad, Francisco Cuenca, el que hacía sonar la campana que da las órdenes a los horquilleros del trono de la Virgen, haciéndolo luego ya en las puertas el arzobispo. Cohetes, aplausos, repicar de campanas, gritos de vivas y la interpretación del himno de la Virgen de las Angustias acompañaron el emocionante momento de la salida de la Patrona. Tras su manto no faltaron nuevas representaciones de estamentos religiosos, civiles y militares de la ciudad. Las bandas que acompañaron a la Santísima Virgen de las Angustias en esta larga cita del último domingo de septiembre fueron las de Jesús Cautivo, Virgen de la Cabeza de Exfiliana, Virgen del Carmen de Dúrcal, Moraleda de Zafayona y la de María Santísima de la Estrella, sin faltar, como cada año, la Banda Municipal de Música y la del Ejército de Tierra de la II Región Militar.

Con retraso, respecto al horario habitual en los últimos años, la procesión fue cumpliendo con su recorrido y volvió hasta la basílica. Minutos antes de las once de la noche comenzaban a llegar a la Carrera de la Virgen las representaciones de las hermandades participantes, haciéndolo la Virgen de las Angustias a las once y cuarto de la noche. En sus calles estuvo hasta las doce menos cinco de la noche, momento en el que se recogía en su templo tras la interpretación, por varias veces, del himno dedicado a la Patrona. Más de cinco horas de fervor y devoción en una jornada en la que el buen tiempo fue también protagonista y que concluía con los fuegos artificiales anunciando que la Virgen de las Angustias había regresado a su templo.

Como novedad, este año el paso procesional de la Virgen de las Angusias estuvo precedido por cuerpo de acólitos ceriferarios con sus ciriales, y en el suelo del trono, a los pies de la Virgen, se había formado la figura de un ancla con flores, como señal de reconocimiento a la Virgen de la Esperanza por su próxima coronación canónica.

La Virgen de las Angustias permanecerá en lo alto de sus andas hasta el próximo miércoles, cuando vuelva de nuevo a su camarín en espera ya del mes de septiembre del próximo año.