11 rincones diferentes de Granada para disfrutar del puente de diciembre

Propuestas culturales, turísticas y gastronómicas en algunos de los pueblos más bonitos de la provincia

11 rincones diferentes de Granada para disfrutar del puente de diciembre
ANA ÁVILAGRANADA

Con el puente de diciembre a la vuelta de la esquina es el momento de buscar planes para disfrutar de la cuenta atrás para la llegada de la Navidad. Son muchos los que aprovechan estos días para planear un viaje y conocer Europa, sin embargo, otros deciden quedarse y disfrutar de todo lo que nos ofrece nuestra provincia de Granada.

El día de la Constitución, jueves 6 de diciembre, abre un paréntesis de cuatro días para descansar o divertirse en Granada, quedan pocos días para decidir qué lugares visitar, por lo que aquí os proponemos una selección de 11 pueblos y actividades culturales, turísticas y gastronómicas con las que aprovechar el puente sin salir de la provincia:

1. Gorafe

El principal atractivo de esta pequeña localidad son sus 240 dólmenes neolíticos diseminados en 10 necrópolis, que la convierten en la mayor concentración de túmulos prehistóricos de España. La razón de esta abundancia es que el arroyo de Gor es una depresión natural situada en un corredor geográfico muy transitado durante la Prehistoria.

2. Centro del Megalitismo en Gorafe

Gorafe tiene un parque temático sobre Megalitismo, cuenta con varios itinerarios de visita a estos dólmenes y ha abierto un centro de interpretación para visitantes.

El centro explica qué es el megalitismo en su contexto cronológico y cultural. Asimismo, muestra cuáles eran las sociedades que construyeron los monumentos megalíticos, en qué época vivieron y cuál era su forma de vida.

Se ubica en el subsuelo de una parcela de 2.000 metros cuadrados. Su posición privilegiada lo convierte en un mirador hacia el valle de Gorafe. El diseño imita la forma de un sepulcro megalítico con su cámara y corredor de acceso. Además, consta de cinco espacios expositivos con las últimas tecnologías y medios audiovisuales.

Para alojarse, el municipio cuenta con numerosas casas cueva de piedra, legadas por el poblado almohade de Los Algarves, del siglo XII. Además, una parte de la población sigue viviendo en esas cuevas.

Es un lugar ideal para los aficionados a la arqueología, el turismo cultural y el rural. En sus alrededores se puede practicar senderismo y rutas en bicicleta, dentro de un paraje compuesto por un cañón con multitud de cárcavas y barrancos. 'Los Coloraos' son una especie de miniatura de 'El Gran Cañón del Colorado', ideal para contemplar las estrellas.

Por otro lado, como propuesta cultural, el chiringuito de la bailaora Juana de Haro ofrece espectáculos flamencos; en cuanto a la gastronomía destacan los guisos, el más peculiar de Gorafe son las tarbinas, se trata de un plato elaborado a base de harina de trigo. También hay otros platos similares como las migas y gachas, muy características del recetario del municipio.

3. Alhama de Granada

Este municipio está enclavado en la Sierra de Tejeda, colgado sobre un abrupto y profundo tajo sobre el río Alhama. El patrimonio histórico de Alhama es rico y su casco antiguo está declarado como Conjunto Histórico-Artístico. Los romanos legaron algunos restos a su paso como la calzada romana, el puente romano y algunas villas; pero, fueron los árabes quienes fundaron la ciudad, a ellos se debe el urbanismo laberíntico e intrincado de su barrio árabe, los restos de muralla y las torres vigía.

Con la conquista cristiana, en 1482, nuevas edificaciones sustituyeron a las antiguas mezquitas, sinagogas y palacios árabes. Se construyó la iglesia de la Encarnación, los conventos del Carmen y San Diego, la Casa de la Inquisición, el Cano Wamba y numerosas casas solariegas, dotando a la ciudad de un rico patrimonio monumental perfectamente integrado en su casco histórico.

4. Balneario de Alhama

La localidad cuenta con un reputado balneario de aguas termales ya explotadas por los romanos y árabes, que actualmente ofrece modernos tratamientos.

El balneario de Alhama es de gran interés monumental, ya que se encuentran perfectamente conservados los baños del siglo XII, construidos por los árabes.

Está situado al final de una pintoresca garganta rodeado de un paisaje de riscos, aguas y vegetación exuberante. El aprovechamiento de sus aguas termales, indicadas para afecciones traumatológicas (reuma, artrosis, artritis…) y vías respiratorias, se remonta a los romanos. En su sala central surge el manantial entre arcos de herradura apuntados y bóvedas esquifadas.

Para comer, recomendamos el Ventorro Turismo Rural, un lugar con encanto al lado del pantano de los Bermejales, donde encontramos una combinación de casas-cueva con baños termales. También hay un convento de monjas, que elaboran repostería tradicional como los almendrados. Una visita a Alhama es una buena oportunidad para comer la olla 'jameña' y probar el vino de la tierra.

5. Otívar

Se encuentra en el extremo suroccidental de la provincia de Granada, al pie de la Sierra de Cázulas y de la de Almijara. En su término municipal nace el río Verde que discurre por el valle que lleva su nombre y que riega las tierras de esta población. La tortuosidad del terreno, con barrancos abruptos y fuertes pendientes, da lugar a un fascinante paisaje, que permite la práctica de deportes de aventura como descenso en cañones y senderismo.

Los monumentos son otro de los atractivos de esta localidad. Destacan la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción y la finca de Cázulas. Otra peculiaridad es que el núcleo urbano mantiene sus características arquitectónicas con poca incidencia de construcciones modernas.

Además, podrás visitar la Junta de los Ríos, un paraje está ubicado en el parque natural de las sierras de Tejeda,  Almijara y Alhama, cerca de Almuñecar. La ruta nos ofrece unos paisajes espectaculares, con grandes barrancos, cimas calizas casi inalcanzables, profundos cañones por los que discurre el agua que va creando formas de singular belleza. La magia fluye en el encuentro de los Río Verde y Río Negro, formando cascadas y piscinas cristalinas. Hasta hace poco, la zona no se conocía tanto y solo la visitaban los amantes de los deportes de aventura para practicar principalmente escalada y barranquismo dentro de Andalucía.

6. Pórtugos

Pórtugos se ubica en la parte occidental de la Alpujarra, entre los barrancos de Poqueira y Trevélez. Su casco urbano muestra la estampa típica alpujarreña, con los soportales, balcones y terrazas adornadas de floridas macetas, que contrastan con la inmaculada blancura de sus casas.

Pero no son sus fachadas y sus macetas lo que da fama al pueblo, sino las aguas ferruginosas de la Fuente Agria. El manantial se halla a las afueras de Pórtugos, en medio de un bello paraje. Una preciosa cascada teñida de rojo por las aguas ricas en hierro ha excavado en la roca, con el paso de los siglos, una profunda cavidad circular cubierta por árboles centenarios y popularmente conocida como El Chorreón.

7. Fuente Agria

Es un manantial de aguas ferruginosas que tiñen de rojo la fuente y los alrededores debido al hierro que contienen. La fuente tiene varios caños, con la curiosidad de que el sabor del agua que mana de cada uno de ellos es ligeramente diferente a la de los otros.

Sus aguas fueron ya recomendadas y ensalzadas por la Academia y el Ateneo de Medicina de París en 1832. El manantial se encuentra dirección a Trevélez, junto a la ermita de la Virgen de las Angustias. El agua ha excavado junto un paraje conocido como El Chorreón, una pequeña gruta en la que mana una pequeña cascada.

Las propiedades minero-medicinales de las aguas de Fuente Agria, son conocidas desde hace tiempo. Según dicen las gentes del lugar, es un agua muy beneficiosa contra las anemias, enfermedades relacionadas con el hígado, intestinos, riñones y útero.

8. Soportújar

Soportújar muestra uno de los conjuntos arquitectónicos más característicos de la Alpujarra, gracias a sus numerosos 'tinaos' (una especie de soportal que une dos casas y bajo las que pasa la calle,) configurando así barrios de gran belleza.

Además, desde hace siglos a los hombres y mujeres de Soportújar les llaman brujos y brujas, por lo que, actualmente, la localidad dispone de un curioso Centro de Interpretación de la Brujería y lugares mágicos como: 'La Fuente del Dragón, 'La Era de los Aquelarres', 'El Área del Barranco Frío', 'La Fuente de las Brujas', 'La Cueva del Ojo de la Bruja', 'El Puente Encantado' o el 'Barranco Caliente'.

Otra nota destacable es que Soportújar alberga el primer centro budista de España, fundado por el Lama Yeshé en el Cerro de Atalaya y consagrado por el propio Dalai Lama. Aquí cualquier persona, sin necesidad de profesar la fe budista pero sí respetándola, puede pasar una época de retiro y aislamiento en contacto con la naturaleza. El centro se llama O Sel Ling, que significa «lugar de luz clara».

Situado a 1.600 metros de altitud, está orientado a la práctica de la meditación en soledad. Desde la atalaya de este antiguo cortijo se divisa el pico Mulhacén nevado y los pueblos blancos del Barranco de Poqueira: Capileira, Pampaneira y Bubión. Un lugar perfecto, no solo para budistas, sino también para quienes necesitan una cura antiestrés, liberarse del mundanal ruido y reencontrarse consigo mismos. La 'estupa', el típico monumento budista que simboliza el camino hacia la iluminación, es el símbolo que identifica el centro.

9. Cádiar

Este municipio está formado por los pueblos de Cádiar, Narila y Yátor. Está enclavado entre la majestuosa Sierra Nevada y la Contraviesa, a orillas del río Guadalfeo.  Merece la pena adentrarse en la población y descubrir su Barrio Bajo, un conjunto arquitectónico del más puro estilo alpujarreño. Tal y como dijo el escritor Gerald Brenan, Cádiar es el punto central de la Alpujarra granadina, «su ombligo». Según palabras del escritor británico, es esta «una próspera y alegre» población ideal para los viajeros.

 Además de estos atractivos, Cádiar tiene en sus proximidades uno de los alojamientos turísticos más interesantes de la provincia de Granada. Se trata de la Alquería de Moyrama, llamada así por su diseño al estilo de las tradicionales alquerías andalusíes y en homenaje a la esposa de Boabdil. Dotada de una surtida biblioteca, bodega tradicional y varias secciones museísticas, que reúnen algunas de las piezas etnológicas y arqueológicas más interesantes de la comarca.

Por otro lado, Narila y su cementerio aparecen en los poemas de Enrique Morón, poeta y dramaturgo granadino, nacido en Cádiar. 

10. Talará

Talará empezó siendo un barrio de Mondújar hasta que tras la construcción de una ermita por parte de los vecinos se declaró anejo del municipio de Lecrín.

El puente de diciembre es la ocasión perfecta para visitar este pueblo, ya que del 6 al 9 de diciembre se celebran en Talará las fiestas en honor a su patrona, la Purísima Concepción. La localidad disfruta en esos días de un gran ambiente, con pasacalles, conciertos, verbenas y procesiones; mientras, los más pequeños disfrutan de juegos y cucañas. El frío suele ser uno de los protagonistas de las fiestas, aunque el buen ambiente vence cualquier resistencia al mal tiempo y da a esta festividad un toque muy original.

11. El Puerto de la Ragua

Aunque no es propiamente un pueblo, el Puerto de la Ragua, a 2.000 metros de altura, es otra alternativa para disfrutar este puente de diciembre. Es uno de los más altos de España y separa las vertientes norte y sur de Sierra Nevada, al tiempo que hace de frontera entre las provincias de Granada y Almería.

El Puerto de la Ragua está dedicado a la práctica del esquí de fondo y de otras actividades deportivas. Sus actividades conviven en armonía con el paraje natural que lo envuelve. Actualmente, se encuentra nevado y allí se pueden contemplar animales como zorros o jabalíes en su entorno natural.

 

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