Aquí hay mucho tomate

Aquí hay mucho tomate
DAVID BAÑOS

Esta semana veía en Antena 3 a un frutero de Madrid explicando por qué los consumidores pueden encontrar tomate Raf a muy distintos precios. Decía el buen hombre que todo depende del porcentaje de Raf que lleve el fruto. Aquello me sonó tan raro que seguí escuchándolo hasta el final. Primero enseñó un tomate a 18 euros el kilo, que no dudó en probar el reportero, mientras aseguraba que ese era '100 por 100 Raf'. A continuación, llegó el turno de un tomate «con un porcentaje entre el 60 y el 70 por ciento de Raf».

Claro, este también era un buen tomate, pero más barato. Finalmente sacó una variedad cuyo porcentaje de Raf, aunque indeterminado, era muy bajo, de ahí que fuese el más barato de todos. Con estas explicaciones el periodista concluyó que «hay tomate Raf, menos Raf y el que dan gato por liebre». Por lo menos el frutero reconoció que el Raf, para que sea bueno, debe ser cultivado en Almería porque aquí se dan unas condiciones de salinidad en el agua de riego y de clima que son únicas. Todo ocurría en 'Espejo Público', el programa de las mañanas que presenta Susana Griso. Se quedaron tan a gusto.

El tema del tomate Raf suele ser recurrente en los medios de comunicación. A determinados formatos periodísticos les encanta hablar de auténtico y de falso, de timo, de fraude, de engaño. Año tras año tratan de comparar variedades y de buscar expertos que sean capaces de explicar de una vez por todas «cómo diferenciar el bueno del malo». No lo consiguen, por eso el reportaje se puede repetir tiempo después con diferentes actores.

He escuchado muchas explicaciones, pero esta del porcentaje de Raf ha sido nueva. ¿Cómo se le pone un 60% de Raf al tomate? ¿Con polvos? ¿Con un 'jeringazo'? Yo no soy ningún experto, pero llevo años trabajando al lado de productores y profesionales del sector agroalimentario que son los que más saben de esto y ellos lo explican de manera muy sencilla. En Almería, de manzanas, plátanos o piñas no sabemos, pero de tomates...

Creo que el problema está en esa manía de buscarle a todo el blanco y el negro, olvidándose del resto de la paleta de colores. Y es que falta cultura alimentaria en general y tomatera en particular. Por supuesto, como productores, nos corresponde a nosotros difundirla.

El caso es, que en medio de esta fiebre sobre el Raf en los medios de comunicación, el viernes me tocó pasar por Canal Sur TV para hablar de tomate en el programa '¡Vaya Mañana!'. Allí me planté con refuerzos, junto a Esther Conde, directora de Calidad y Área Técnica de CASI, la cooperativa que más sabe de tomate en toda Europa. ¿Qué hicimos de diferente? Enseñar una muestra representativa de la familia de los tomates asurcados, dentro de la cual se engloba el Raf. A Inés Porro y Fernando de la Guardia les llevamos Raf, por supuesto, pero también Rebelión, Adora, Dumas o Rosa.

Es indudable que el Raf de Almería es el mejor tomate del mundo, uno de los productos gourmet más maravillosos de toda España, pero es que, además, tenemos la suerte de contar con otras muchas variedades de sabor que amplían y mejoran la experiencia de comer tomate. Sí, Almería tiene unas condiciones magníficas para el cultivo de vegetales, pero los verdaderos protagonistas del éxito de nuestro tomate son los productores. Sólo sus manos expertas consiguen la textura crujiente y el equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. Por eso, el Raf bueno es de Almería y no puede ser de ninguna otra parte del mundo.

Esta variedad llegó de Francia hace ahora 51 años. La trajo una casa de semillas que se quedó para siempre entre nosotros, HM Clause. Este tomate, resistente a fusarium (de ahí las siglas RAF) se asentó bien en Almería y tuvo mucho predicamento durante décadas, hasta que los mercados europeos empezaron a exigir tomates más homogéneos y se empezó a primar más la productividad que el sabor. Años después, este cultivo tuvo un resurgir de la mano de una evolución de aquella semilla de 1967.

Nació el Raf Delizia, a través de la misma empresa, y siguió extendiéndose, sobre todo, por las zonas de La Cañada, El Alquián y Níjar. Esta variedad es la que ha batido todos los récords de precio, habiendo llegado a superar los 20 euros en origen. Es más crujiente y mantiene el sabor tradicional de siempre. De este parental también ha nacido Adora, un tomate asurcado negro de gran calidad que comercializan en exclusiva cuatro empresas, agrupadas en una misma sociedad. Tratan de proteger el producto para que no suceda lo que hace años ya ocurrió con el Raf por no registrar la marca y no defenderla.

Lo que muchas personas no tienen en cuenta a la hora de hablar del Raf es que se trata de un producto fresco. Es un ser vivo y no tornillos. Por eso, en un mismo invernadero puede haber tomates mejores y peores. También depende de los kilos que esté dispuesto a sacrificar el agricultor. El cultivo no es muy productivo; si, además, se apuesta por la máxima calidad, entonces se deben sacrificar muchos frutos, de ahí que el precio sea superior.

Me gusta el tomate. ¿A usted? Claro que me gusta el Raf, pero también el Adora, el Rebelión, un buen tomate de ensalada, esos cherries que parecen caramelos, el pera, la rama,... Hay un tomate para cada consumidor, para cada bolsillo y para cada momento. Pocos vegetales nos ofrecen tanta y tan rica variedad. Creo que los almerienses debemos sentirnos identificados con este producto, porque nos representa en toda Europa, porque da trabajo a miles de personas y porque nos proporciona una alimentación saludable a todos.

Estoy convencido de que nos faltan conocimientos para poder valorarlo en su justa medida y, qué quieren que les diga, no debería resultar muy difícil remediar esto.

Cómo de importante debe ser el tomate en esta tierra, que aquí ando yo 'gastando' una página de IDEAL en él, ahora que ya ha empezado la campaña electoral.

Por cierto, ¿qué porcentaje de derechas tienen Casado, Rivera o Abascal? ¿Y de izquierdas Sánchez o Iglesias? Un día de estos nos lo explica algún experto en la tele.