Tarifa regulada

Tarifa regulada
LAVANDEIRA/EFE
EDITORIAL

En el mercado eléctrico actual existe un modelo regulado -que funciona mediante el contrato de la tarifa del Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC)- en que los precios de la energía son públicos y van variando hora a hora, y un modelo de mercado libre en que el precio y las condiciones dependen de lo pactado libremente entre empresa y consumidor. En los últimos tiempos ha ido descendiendo el número de usuarios que se acogen al contrato regulado en beneficio de la modalidad de contrato libre. Pero el alza de precios ha supuesto un cambio de tendencia, y unos 30.000 usuarios han regresado a la tarifa del PVPC y casi se dividen a partes iguales los usuarios de las dos opciones: 10,3 millones de la regulada y 10,6 millones de las liberalizadas. Un mercado tan complejo adolece por fuerza de falta de transparencia, y de hecho las encuestas demuestran que los usuarios no se desenvuelven bien en esta confusión. La competencia beneficia a los usuarios, pero un sistema tan enmarañado también puede servir para fomentar la picaresca. Un modelo abstruso y un recibo que no se entiende no pueden ser el ideal de un mercado de servicios.

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