Solo fieles

Si Pedro Sánchez se ha empleado a fondo en el PSOE para borrar de un plumazo cualquier atisbo de 'susanismo' en las listas electorales, Pablo Casado ha hecho lo propio en el PP al laminar a los dirigentes próximos a Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría y fiar su suerte a un puñado de incondicionales

Solo fieles
MARISCAL / EFE

La inercia de los líderes políticos a rodearse de afines no debería traducirse en un proceso de selección en el que la fidelidad personal sea el único factor tenido en cuenta, mientras se menosprecia la capacidad de gestión, la experiencia o el espíritu crítico. Si Pedro Sánchez se ha empleado a fondo en el PSOE para borrar de un plumazo cualquier atisbo de 'susanismo' en las listas electorales, Pablo Casado ha hecho lo propio en el PP al laminar a los dirigentes próximos a Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría y fiar su suerte a un puñado de incondicionales. Ninguno de sus predecesores en el PP se atrevió a eliminar cualquier huella del pasado de una forma tan drástica y acelerada. Este lunes, tras un fin de semana en el que integrantes de uno y otro bando tuvieron que morderse la lengua, PSOE y PP se negaron a hablar de purga.