Retrato de investidura

Tres meses después de los comicios, los que aspiran a conformar una mayoría tienen hoy el deber de pronunciarse sin rodeos

La sesión de investidura a la presidencia del Gobierno, a la que se somete Pedro Sánchez como candidato, dará comienzo hoy en medio de las expectativas y de las incógnitas que plantean las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos. El líder socialista dará inicio al trámite de investidura consciente de que no podrá obtener la mayoría absoluta en la votación del martes 23, y cuando por ahora tampoco cuenta con la mayoría simple que requeriría para ser elegido el jueves 25. Situación que brinda al candidato una sola ventaja: podrá dirigirse al Congreso de los Diputados con un discurso 'monocolor', previo y libre respecto a la eventualidad de que, finalmente, cuaje la fórmula del gobierno de coalición con Unidas Podemos. Pedro Sánchez está obligado a dirigirse a sus apoyos posibles y a quienes pudieran favorecerle la investidura absteniéndose en la votación del jueves. Entre otras razones porque solo si se hacen visibles esas alianzas o favores en la primera votación de mañana, cobrará entereza la suma que pudiera investirle en segunda votación. Por eso, el candidato a la presidencia necesita asegurarse ya hoy más votos a favor que en contra en el Congreso. Es evidente que en las últimas semanas todas las formaciones con representación han tratado de simultanear sus esfuerzos para hacerse con el poder del máximo de instituciones, con el empeño por afrontar en las mejores condiciones posibles nuevas convocatorias electorales. Tanto a nivel nacional como autonómico. Ni Pedro Sánchez podrá hoy amagar con que Felipe VI acabe disolviendo unas Cortes sin estrenar, ni sus socios en la moción de censura contra Rajoy están en condiciones de tensar la cuerda hasta ese extremo. Del mismo modo que el PP de Pablo Casado y Albert Rivera al frente de Ciudadanos tendrán que atender con la máxima precisión política a lo que ocurra esta semana; puesto que deberán posponer sus pretensiones electorales –incluso su mutua competencia– en el caso de que deban enfrentarse a una mayoría de izquierdas acompañada de escaños nacionalistas y de abstenciones independentistas. La investidura constituye una liturgia que retrata a todos sus protagonistas, desde el primero al último.