La UE, en el punto de mira

Centros de intoxicación lanzan 'fake news' que tratan de desestabilizar y dibujar una imagen errónea de Europa

La UE, en el punto de mira
DIEGO CARCEDO

El extraordinario proceso que tiene como objetivo la integración europea despierta muchas envidias por el mundo adentro pero también cuenta con muchos enemigos más o menos declarados. Lo demuestra la proliferación de las 'fake news' que continuamente lanzan los centros de intoxicación de otros países, como Rusia y China, o la declarada animadversión que sin demasiado disimulo le profesan dos de los dirigentes con más poder: Donald Trump y Vladimir Putin. Pero no son solo estados los que preferirían tener que tratar con veintiocho gobiernos distintos y a ser posible enfrentados, a vérselas con una potencia económica y humana capaz de hablarles de tú a tú. Bien mirado, es hasta lógico. Además de este acoso, que a menudo cuenta con aliados internos capaces de jugar a dos bandas, la UE también tiene enemigos que, por intereses económicos u otras razones, intentan desestabilizarla.

En EE UU «un pequeño grupo de estadounidenses muy acaudalados», todos seguidores de Trump, patrocina por su cuenta estrategias y campañas de desinformación sobre Europa, desanimando a los ciudadanos en torno a las perspectivas del proceso integrador y respaldando a los que abiertamente se muestran en contra. Lo contaba uno de estos días el prestigioso periodista francés Damien Leboup, en Le Monde. Se trata de un trabajo silencioso y poco coordinado, pero efectivo.

Están a la derecha del Partido Republicano y cuentan con «equipos o ejércitos de cuentas falsas de Twitter» que financian a activistas y organizaciones especializadas en comunicación política. Es una nueva forma de guerra sin armas humeantes, pero con gran poder de destrucción de la sociedad que se fijan como objetivo. Leloup, lo mismo que otros expertos, señala como principal instigador al magnate financiero Robert Mercer, cabeza de los fondos Renaissance Technologies, secundado en estén empeño por su hija y heredera, Rebeca.

La prensa norteamericana presta tradicionalmente poca atención a los asuntos europeos y menos ahora en que Trump monopoliza la información un día y otro. Sobre este asunto la creencia generalizada, que ya no es noticia, es que existe una estrategia, todavía poco articulada, de grupos de ultras vinculados a partidos de extrema derecha interesados en que los europeos desistamos de nuestros proyectos de futuro. El fin es frenar la evolución y destruir lo que ya se ha conseguido.

Hay instituciones implicadas en este empeño como Breutbart News, que dirigía el líder mundial lama de la extrema derecha Steve Bannon, o el instituto Gatestone. Para conseguir sus objetivos estructuran teorías y elaboran fórmulas para difundirlas discretamente. El 'brexit' ha sido su gran éxito hasta ahora, pero también vienen fomentando otras actitudes desestabilizadoras como las manifestaciones en Francia de los 'chalecos amarillos'. El europeísta Macron está continuamente en el centro de su diana.