No somos nadie (ni nada)

No somos nadie (ni nada)
EFE
Ángel Iturbide
ÁNGEL ITURBIDE

El hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuvo el acierto, entonces como jefe de la oposición, de presentar una moción de censura contra en aquel momento presidente del ejecutivo, Mariano Rajoy. Y digo tuvo el acierto porque una vez conocida la sentencia de la Audiencia Nacional que reconocía la existencia de una estructura de contabilidad y financiación ilegal que se desarrolló en paralelo con la oficial desde el momento de la fundación del partido en 1989, no quedaba otra salida. Además, la sentencia argumentaba que el PP ayudó a establecer «un sistema genuino y efectivo de corrupción institucional a través de la manipulación de la contratación pública central, autonómica y local». Por otro lado, consideró que Rajoy no había sido «veraz» en su testimonio como testigo durante el juicio. Así las cosas lo único que cabía hacer era presentar una moción de censura contra Rajoy o quedarse mirando a otro lado como hizo Albert Rivera, punto de inflexión de Ciudadanos que desde entonces marcha a la deriva sin encontrar su sitio en el mar de la política nacional.

Dicho esto, y siempre a mi juicio, Pedro Sánchez cometió dos errores garrafales. El más grave no convocar las elecciones que prometió durante la tramitación de la moción de censura y empeñarse en mantenerse en el poder con un partido mermado de actas parlamentarias para lo cual hay que hacer de funambulista echando mano a todas las pértigas posibles por muy endebles que estas sean. Y ojo, de haber convocado elecciones no creo que le hubiera ido tan mal como le puede ir en estos momentos. El otro error fue colocar como vicepresidenta y portavoz a Carmen Calvo que no ha sabido achicar el agua de los múltiples charcos en los que se ha ido metiendo su mentor y que, peor aún, no transmite ninguna credibilidad cuando realiza declaraciones.

Llegados a este punto sólo me hago una pregunta: ¿Dónde estás Mariano? Sí, porque la moción de censura y todo lo que ha venido después ha desembocado en una deriva que asusta. Los acontecimientos han hecho bueno a Mariano Rajoy y hasta se le echa de menos. Eso porque el partido se ha entregado a un personaje que raya el extremismo y que da miedo, sobre todo, por su juventud que más parece un hombre de mi generación y anteriores que de una persona de 38 años. Entiendo que las ideas evolucionen con el paso del tiempo (no quiere esto decir que haya que disculparse como hizo la consejera de Cultura por un artículo sobre la Semana Santa publicado hace cinco años), pero es que de pensar de una manera con Mariano Rajoy a hacerlo radicalmente lo opuesto nada más echar el telón del Congreso del PP me cuesta creerlo. Porque así es como piensan hoy los populares que han cerrado filas en torno a Pablo Casado (si bien afortunadamente hay muchos que se han distanciado del líder aunque sea en privado). Casado ha resucitado a Aznar y ha derechizado al PP acercándose más a los ultraderechistas de Vox que al centro del que hacía gala. Y siguiendo su estela Ciudadanos, un partido totalmente perdido que no sabe qué espacio político ocupar. Y entre unos y otros dando alas a Vox en un ejercicio de irresponsabilidad que la historia juzgará y que nosotros lamentablemente padeceremos.

No deja de ser un mal chiste lo ocurrido en Andalucía donde PP y Cs han echado mano de la ultraderecha para ocupar la presidencia de la Junta de Andalucía. El PP haciéndolo de manera abierta y Cs haciéndose como el tonto pero poniéndose aún más en evidencia que los anteriores por querer disimular algo tan descarado y creer que los ciudadanos no se enteran de nada.

Lo anterior era un mal chiste que se ha tornado en un insulto a todos los andaluces voten PP, voten Cs, voten PSOE o voten Adelante Andalucía cuando los socios de gobierno colocan a un parlamentario de Vox en la presidencia de la Comisión de Cultura y Patrimonio Histórico, comisión que tiene las competencias en materia de Memoria Histórica y Democrática. Y digo que es un insulto y una manera de dejar claras cuáles son sus ideas poniendo al frente de la comisión a un parlamentario del partido que ha pedido por activa y por pasiva la derogación de la Ley de Memoria Histórica. Flipante.

Pedro Sánchez acertó y Pedro Sánchez se equivocó, de eso no me cabe duda; como tampoco me cabe duda de que la manifestación de ayer en Madrid no era por la unidad de España y la convocatoria de elecciones como dicen Casado y Rivera. Era solamente por la convocatoria de elecciones que es lo único que les importa. Y digo esto porque la unidad de España se resquebrajó aún más si cabe. Y con todo esto el principal beneficiado es Vox al que Casado y Rivera le están haciendo la campaña descaradamente. Elecciones las habrá y pronto y entonces llegarán las 'madres mías'.