Estrés en Navidad
Hace unos días, en la capital ya tuvimos la oportunidad de constatar la ilusión de los miles de personas que se entregaron a la euforia de las compras, los regalos, los adornos
Mientras se van acercando las fiestas navideñas, van surgiendo las diversas perspectivas que nos ofrecen a quienes nos interesan las diferentes maneras de abordarlas, como ... si se tratara de un espejo que nos ofrecen las maneras de vivir y de sentir de las personas.
Una vez que se han encendido las luces de las calles más transitadas en el centro de las ciudades, o también de los pueblos, se hace visible la intención de proclamar que ha llegado la Navidad. Hace unos días, en la capital ya tuvimos la oportunidad de constatar la ilusión de los miles de personas que se entregaron a la euforia de las compras, los regalos, los adornos. Poco a poco se va haciendo visible el interés primordial que parece presidir estas fiestas, y que no es más que un solo deseo: comprar donde sea en grandes o pequeños almacenes, que también abren sus puertas con la esperanza de conseguir las ganancias que no se han podido lograr hasta ahora.
Sería muy simple pensar que eso es todo, pero según los estudios recientes, las navidades para mucha gente es un tiempo difícil de vivirlo, y ya están surgiendo los avisos pues, si no estamos atentos, podemos encontrarnos con la temible ansiedad, la tristeza, el estrés y otros males que nos hacen daño y no siempre sabemos cómo evitarlos.
Los especialistas ya tienen localizadas las posibles causas que pueden evitar que las navidades se conviertan en algo desagradable e incluso doloroso y las preparadas posibles soluciones. Lo primero es detectar las causas como por ejemplo: evocar los mágicos tiempos de la infancia; sentir la soledad y la ausencia de personas queridas que hemos ido perdiendo a lo largo de los años; la añoranza de otros tiempos vividos…
Siguiendo con las recomendaciones, necesitamos utilizar determinadas prácticas, que nos ayuden a combatir el temible agotamiento cognitivo que nos impide con frecuencia tomar decisiones, entre otras cosas. Viene esto a cuenta porque por lo que han encontrado varias consultoras internacionales como Deloitte, Pwc y Accenture, como informaba hace unos días Ideal. Parece ser que sus resultados revelan los momentos difíciles que estamos viviendo en todo el mundo. Quiere decir que las muchedumbres que fueron a ver encender las luces que adornan las calles principales están pasando un tiempo difícil y por lo tanto esta Navidad es probable que se rebaje drásticamente lo que se va a gastar con motivo de esta festividad. Se calcula que se van a bajar los gastos un 84% con respecto a los años anteriores. De ahí las preocupaciones para poder estar a la altura de lo que nuestros allegados, amigos y quienes esperan de nuestra generosidad de otros tiempos. De manera que están surgiendo las recomendaciones para que no caigamos en los peligros que ya hemos reseñado más arriba.
De todas las ideas para superar una posible Navidad triste y vencer a los malos augurios hay un par de sugerencias que me han parecido interesantes: empezar con practicar el autocuidado, y señalan por una parte la práctica de una actividad física que nos guste y otra segunda práctica, la de meditar a diario, es decir, entrar en nuestro interior, intentar encontrar lo que somos y podemos ser, escuchar el silencio. Y como estamos en Navidad, nos recomiendan que no sean las compras o las comidas el centro de estos días, sin olvidar planificar lo que vamos a gastar, dentro de nuestras posibilidades, sencillamente, pues lo que vale es el cariño y la amistad, a los ausentes y los presentes.
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