Europa se frena

Las guerras comerciales de Trump y la frivolidad de Johnson con el 'brexit' hacen mella en el crecimiento de la economía

El Eurostat confirmó ayer que la economía de la zona euro ha crecido un 0,2% entre abril y junio en tasa intertrimestral, frente al 0,4% registrado en el primer trimestre. La creación de empleo ha perdido ritmo en la misma medida. En términos interanuales, la economía de la eurozona crece al 1,1%, dos décimas menos que a principios de año. El dato más llamativo es la contracción en una décima del PIB alemán en el segundo trimestre, frente a un crecimiento del 0,4% en el primero. En términos interanuales, el crecimiento de la primera economía europea ha sido del 0,4% -la menor tasa en seis años-, frente a un interanual del 0,7% a comienzos de año. La Oficina Federal de Estadística ha explicado con claridad lo ocurrido: ha sido el sector exterior el que ha acarreado estos malos datos ya que tanto la demanda interna como el gasto público y la construcción repuntaron entre abril y junio. En otras palabras, han sido los problemas comerciales los causantes del frenazo ya que la producción industrial alemana ha caído el 5,2% en términos interanuales y las exportaciones el 8%. La incertidumbre general sobre la electrificación del automóvil empieza a golpear también a Alemania, principal productor europeo. Estas cifras inquietantes contrastan con el crecimiento español del 0,5% en el segundo trimestre, frente al 0,7% del trimestre anterior. También mantiene buena velocidad Dinamarca, con el 0,8%, en tanto Francia sólo ha crecido el 0,2% e Italia se ha estancado. La responsabilidad de lo ocurrido ha de atribuirse a la que ya ha empezado a llamarse economía angloestadounidense, en manos populistas que atacan los fundamentos de la globalización. Las guerras comerciales de Trump contraen la demanda y desactivan los mercados. Y la frivolidad de Boris Johnson al apostar por un 'brexit' duro y sin reglas aplaza las decisiones de inversión y atemoriza a los actores económicos. Las bolsas de capitales caían ayer con estrépito -el Ibex llegaba a perder toda la ganancia anual-, mientras el BCE ya anunció en su día que actuará contra la debilidad de la eurozona para tratar de frenar un escenario económico «cada vez peor». En lo tocante a España, toda prudencia será poca ya que, aunque de momento aguantemos el tirón, estamos expuestos a todas las amenazas y, con un gobierno en funciones, disponemos de menos herramientas útiles a la hora de enfrentar cualquier eventualidad.