Empeora la demografía

El número de nacimientos ha disminuido un 40,7% en la última década

El INE proporcionó ayer datos inquietantes sobre la situación demográfica de nuestro país. El número de nacimientos ha disminuido un 40,7% en la última década (en 2018 cayeron un 6,1% respecto al año anterior). La pirámide poblacional se estrecha por la base y se ensancha por el vértice: cada vez hay menos niños y más ancianos en un envejecimiento general que pone en riesgo la sostenibilidad de los sistemas de previsión de solidaridad y reparto, en que quienes tienen trabajo y salud sostienen a los pasivos y financian los servicios públicos. La corrección de estos desequilibrios puede lograrse por dos vías: incentivando la inmigración o fomentando la natalidad. Esto último constituye un objetivo complejo, que tan sólo se lograría mediante un conjunto interdisciplinar de medidas, que van desde las políticas juveniles de empleo que permitan una emancipación más temprana, hasta la conciliación familiar, pasando por subsidios directos a la natalidad y ayudas familiares por hijos, acceso más fácil y barato a la vivienda... El equilibrio demográfico es una razón más para tratar de corregir estas iniquidades y auspiciar el renacimiento de las clases medias.