División en Cataluña

Las dos formaciones de centro derecha, Cs y PP, están en severa crisis en Cataluña

EDITORIAL

El proceso electoral del 28 de abril y del 26 de mayo ha introducido cambios en la distribución del constitucionalismo en Cataluña, que parece haberse llevado un importante desgaño con Ciudadanos, la organización que ganó en 2017 las elecciones autonómicas con más del 25% de los sufragios y 1,1 millones de votos, y, tras la mala gestión de aquel resultado, el partido de Albert Rivera ha decaído hasta el 5,1% -178.000 votos- en las municipales. El PP, por su parte, que ya había caído al 4,2% (4 escaños) en las autonómicas de 2017, se mantiene en su irrelevancia. Por el contrario, el PSC-PSOE, que logró el 13,9% (17 escaños) en las autonómicas de 2017, ha subido al 23,2% en las generales (a 1,3 puntos de ERC, que las ganó), al 22,1% en las europeas y al 21,9% en las municipales (a 1,5 puntos de ERC). Es claro, en fin, que en tanto el centro-izquierda constitucionalista ha conseguido recomponer la figura tras abandonar la ambigüedad, las dos formaciones de centro derecha, Cs y PP, están en severa crisis, probablemente por haber confundido las legítimas aspiraciones del catalanismo -autogobierno y reconocimiento- con la fiebre soberanista, que es la que ha generado el conflicto.