Asilo restrictivo

Nuestro país concede asilo con criterios más difíciles de superar que los que se aplican en los países de nuestro entorno

Asilo restrictivo

Los datos de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ponen de manifiesto que nuestro país concede asilo con criterios más restrictivos que los que se aplican en los países de nuestro entorno. En 2018, pidieron asilo en España más de 54.000 personas; se resolvieron 11.875 peticiones y sólo 2.835 fueron favorables, aunque apenas 575 desembocaron en la concesión de estatuto de refugiado. Está claro que el asilo no es «un coladero». Las migraciones, que provocan problemas y fricciones políticas, deben ser ordenadas para facilitar la integración de los foráneos. Por ello, lo racional es que los Estados regulen con razonable generosidad la inmigración legal y, en concreto, el asilo, una institución de gran calado humanitario que engrandece a las democracias que lo gestionan con magnanimidad. Aquí estamos lejos de ello todavía.