75 años del Día D

El 'brexit' y las políticas de Trump contrastan hoy con los avances que la integración europea y el entendimiento con EE UU han ofrecido durante décadas

EDITORIAL

El 75 aniversario del Desembarco de Normandía se conmemoró ayer y anteayer a ambos lados del Canal de la Mancha, con la presencia emocionada de nonagenarios que participaron en aquella operación de leyenda, y el protagonismo de Donald Trump, Theresa May y Emmanuel Macron. El principio del fin de la Segunda Guerra Mundial fue posible por la entrega y el sacrificio de 150.000 soldados que alcanzaron las playas de Normandía para acabar con la ignominia que para la humanidad supusieron el régimen nazi y el afán invasor de la Alemania hitleriana. Las dificultades de la empresa se cobraron la vida de tantos jóvenes que solo sus consecuencias últimas permiten recordar el 6 de junio de 1944 como una jornada victoriosa. Porque las cruces y memoriales diseminados por la región no alcanzan a reflejar la crudeza de aquel empeño, frente a las revelaciones sobre el Holocausto, a la implacable ocupación de gran parte de Europa por las fuerzas armadas y de seguridad germanas, y a la existencia de un poder colaboracionista en la propia Francia. El mundo recuerda y vindica aquel acontecimiento en nombre de la libertad y la democracia ante el Mal extremo que los aliados se decidieron a combatir unidos. El Día D fue la gran noticia que millones de mujeres y hombres esperaban recibir en los países sojuzgados por el nazismo, y se convirtió en el gran hito que aun hoy apela al compromiso colectivo por el progreso solidario. Por eso mismo, los encuentros entre Trump, May y Macron de estos días, subrayaban los pasos atrás que el 'brexit' por un lado y la hostilidad comercial y política con la que el actual presidente de EE UU trata a la Unión Europea por el otro representan, en contraste con los avances que la integración europea y el entendimiento con Washington han ofrecido durante nada menos que siete décadas. Ahora el Reino Unido y EE UU parecen desentenderse del orden europeo e internacional cuyos cimientos colocaron ambos países. Ayer Macron recordó que la ONU, la OTAN y la UE surgieron de aquel episodio compartido, como lo hizo el multilateralismo, al tiempo que agradecía a los veteranos estadounidenses su valiente actuación. Pero Trump prefirió exaltar la «fortaleza de América», presentando la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial como el inicio de su expansión; dando por sentado que su país ya ha hecho suficiente por Europa. Ello tras malograr con sus deseos de un 'brexit' sin acuerdo la oportunidad que el presidente norteamericano tuvo estos días de mostrarse más cercano a la Unión.