Andalucía y el rapto de Europa

Una vez más se pone en duda la buena gestión de los fondos europeos en Andalucía. Este es uno de los temas que deberían ser de los denominados 'de Estado' y no usarse para disputas políticas de baja estofa

La ministra de Industria,, Reyes Maroto (2i), y vicepresidente de la Junta, Juan Marín/EFE
La ministra de Industria,, Reyes Maroto (2i), y vicepresidente de la Junta, Juan Marín / EFE
GASPAR LLANESExsecretario general de Economía de la Junta de Andalucía

En la mitología griega, Europa era una bellísima mujer fenicia que fue secuestrada por un Zeus transformado en toro blanco y llevada hasta la isla de Creta para seducirla tras el engaño. El rapto de Europa siempre ha sido un clásico que ha inspirado a artistas de la talla de Ovidio, Herodoto, Tiziano, Rubens, Rembrandt, Goya y Picasso, entre otros.

Ahora Europa también inspira al nuevo Gobierno andaluz, para embestir al Gobierno saliente. Una vez más, como si de la oposición se tratara, se pone en duda la buena gestión de los fondos europeos en Andalucía. Este es uno de los temas que deberían ser de los denominados 'de Estado' y no usarse para disputas políticas de baja estofa. Es la imagen de Andalucía la que sale muy dañada en Europa. No es propio, ni inteligente, en momentos donde los fondos estructurales están siendo cuestionados ante unas elecciones europeas y el 'Brexit'.

En estos años hemos vivido una de las crisis más duras de nuestra historia. La financiación se redujo en 5.872 millones de euros entre 2009 y 2014. Pueden imaginar las dificultades para mantener los servicios públicos básicos, a la vez que cumplir el déficit público y poder cofinanciar las ayudas europeas. No ha sido nada fácil.

Creo importante dar conocimiento de la ejecución de los fondos europeos en Andalucía, desde el conocimiento de la realidad y las posibilidades de cada momento. Me explico.

Los datos actuales son los siguientes. En 2018 se ha certificado un gasto de 1.530 millones de euros, correspondientes a la primera anualidad del marco comunitario en vigor, lo que supone un 20% del total. Hay que recordar que el actual marco 2014-2020, como consecuencia de la crisis, se empezó tarde en toda Europa y tiene como fecha real de finalización tres años después, hasta 2023.

Por una parte, Andalucía ha conseguido certificar en 2018 los fondos europeos por encima del 100% sobre lo exigido (118%). Es la denominada 'regla n+3', según la cual si no se certifica ese nivel de ayudas europeas se pierden dichos fondos. Si se mantuviera esta cifra de certificación de fondos llegaríamos al 2023 con un 120% de grado de certificación.

Por otra, es importante destacar que este indicador no es presupuestario, pues certificar fondos europeos requiere, además de ejecutarlo presupuestariamente: comprobar que se ha realizado el pago; que se han cumplido los objetivos previstos; realizar una verificación del 100% de la gestión administrativa y de su realización efectiva, con una muestra del 25%, como mínimo, sobre el terreno. Un riguroso control legal y de eficiencia.

De igual modo, es impropio dar datos que inducen al error. Así, la Junta de Andalucía no gestiona los 102.770 millones de fondos europeos destinados a Andalucía (1986 a 2023), sino el 23% de esa cantidad. El resto lo gestionará el Estado (29%), y 49.183 millones de euros de ayudas a los agricultores de la política agraria común.

No es propio de un gobierno hacer valoraciones sacadas de contexto. Pero lo peor es el daño que se hace a nuestra imagen en Europa. Es un rapto de Europa para fines espurios.

Y dicho esto también se podría reconocer que esta absorción de fondos ha sido positiva para Andalucía. Estoy seguro de que terminarán haciéndolo para seguir recibiendo los apoyos de Europa. A Europa no le importan las siglas de los partidos políticos, sino la eficiencia en la gestión. Y también porque deben saber que ejecutar íntegramente los fondos europeos, como hemos hecho los andaluces, no es lo normal en Europa y pueden presumir de ello. Así, en el periodo 2007-2013 los incumplimientos de las regiones de Europa ascendieron a casi 1.600 millones de euros, de los cuales correspondían al resto de España 156 millones de euros. La Junta de Andalucía nunca ha perdido fondos europeos.

No se puede unir las ayudas europeas al nivel de desarrollo alcanzado. Es un insulto a la inteligencia. En relación con nuestro PIB, esas ayudas europeas sólo han supuesto el 0,7% del PIB andaluz. Los 23.741 millones de euros en 37 años (1986-2023) suponen 641 millones al año. Se podría concluir que se ha hecho mucho con poco. Estas ayudas nos han servido para experimentar un cambio estructural en nuestra economía. Todos conocemos el salto en las infraestructuras públicas, económicas y sociales, y también en las privadas. Hemos corregido en esta etapa muchos de los déficits estructurales, superando un retraso histórico que había estrangulado nuestro desarrollo económico. Pero eso se ha logrado complementando esas ayudas con un gran esfuerzo de ahorro propio, que han permitido situar la inversión pública andaluza en cifras superiores al 6% del PIB en buena parte de ese período. Andalucía ha invertido más que Madrid, Cataluña, País Vasco y Galicia juntos.

Estamos de acuerdo que aún queda mucho por hacer. La crisis nos ha mostrado que nuestra economía es aún débil para superar los vaivenes del ciclo económico. Pero también es cierto que estamos más preparados que nunca para retomar la senda de crecimiento superada la crisis. Andalucía es la región de la UE que más crece y crea empleo. El PIB ha crecido estos años entorno al 3% y el empleo más del 4,5% anual. El punto más sobresaliente es la mejora de la competitividad de la economía andaluza. La actividad exportadora ha pasado del 8% del PIB en 2009 al 20% en 2018. Este es un buen indicador de las políticas de oferta que se han puesto en marcha en Andalucía con la ayuda de los fondos europeos.

Europa nos ha ofrecido un importante regalo a los andaluces que hemos sabido aprovechar. La historia del rapto de Europa empezó muy mal, pero terminó con un Zeus enamorado de Europa y ofreciéndole el firmamento. Zeus recreó la forma del toro blanco en las estrellas: la constelación Tauro. Estoy seguro que esta historia de los fondos europeos terminará enamorando al nuevo gobierno y presumirá de ello ante la bella Europa.