El acuerdo de socialistas y nacionalistas en Navarra allana el camino a Chivite

Unai Hualde.

Sánchez prefiere perder dos votos de UPN para la investidura y asegurarse los seis del PNV

R. G.

Tras una frenética negociación, que obligó a retrasar la votación, los socialistas llegaron este miércoles a un acuerdo con los nacionalistas vascos para que el dirigente de Geroa Bai Unai Hualde sea el presidente del Parlamento de Navarra. El pacto incluyó la presencia de EH Bildu en la Mesa de la Cámara, incorporación a la que el PSN se resistió hasta el último minuto.

Con este acuerdo, queda expedito el camino para que la socialista María Chivite se convierte en la próxima presidenta de la comunidad foral. El plazo para la investidura vence el 26 de agosto, tres meses después de las elecciones, y aunque habrá tensiones parece improbable que el pacto se desmorone. Chivite contaría con el respaldo de los once diputados socialistas, nueve de Geroa Bai, dos de Podemos y uno de Izquierda-Ezkerra. En total 23, suficientes para derrotar a Javier Esparza, el candidato de Navarra Suma (alianza de UPN, PP y Ciudadanos) que fue el más votado y obtuvo 20 diputados forales. Los siete parlamentarios de EH Bildu se abstendrían.

La dirección federal del PSOE ha dudado en estas semanas en dar luz verde a las aspiraciones de Chivite porque UPN ofreció sus dos votos o la abstención en el Congreso para la investidura de Pedro Sánchez a cambio del Gobierno de Navarra. Pero al final, se impuso la tesis favorable a su candidata porque, según dijo José Luis Ábalos, la «abstención de dos votos» puede llevar a «la contrariedad de otros seis», en referencia a los diputados del PNV.

La vicepresidenta Carmen Calvo negó este miércoles de todas maneras que una cosa «tenga que ver» con la otra. El PNV, en la misma línea, admitió que el apoyo de lo socialistas en la Mesa del Parlamento navarro es «importante», pero «en absoluto» se puede colegir de ahí su apoyo a la investidura de Sánchez. «Lo de hoy no computa a favor», señalaron los nacionalistas.

No lo ven así en la oposición. El candidato de UPN denunció que los socialistas tienen un acuerdo con EH Bildu. Tendrá «consecuencias», avisó Esparza. El líder del PP denunció que el acuerdo es «un primer pago» a los independentistas por la investidura de Sánchez y una «traición» de los socialistas. Esto demuestra, según Pablo Casado, que el PSOE «está dispuesto a ceder cualquier cosa para seguir en el Gobierno». Para el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, es una «inmensa vergüenza» que el PSN haya boicoteado al constitucionalismo en Navarra.