Sánchez y Torra pactan su reunión pero discrepan en el formato

Sánchez y Torra, durante la entrevista que mantuvieron en julio en Moncloa. / Efe

La vicepresidenta, Carmen Calvo, había anunciado este miércoles el encuentro a solas entre ambos presidentes, pero la Generalitat insiste en la fórmula de la 'minicumbre'

PAULA DE LAS HERAS MadridCRISTIAN REINO Barcelona

Toma y daca entre la Moncloa y el Palau de la Generalitat en las horas previas a la reunión prevista para este jueves entre el presidente del Gobierno y el presidente de la Generalitat. Fuentes próximas a Quim Torra han apuntado en la mañana de este miércoles que ayer, ambos ejecutivos, pactaron el formato del encuentro, que tendrá lugar hacia las 20 horas en el Palacio de Pedralbes, en Barcelona, el día antes de que se reúna el Consejo de Ministros en la capital catalana.

Según la Generalitat de Cataluña, el formato está cerrado y pasa por una reunión a cuatro, presidida por los dos presidentes. Pedro Sánchez, Carmen Calvo y Meritxell Batet por un lado, además de un cuarto ministro, y Quim Torra, Pere Aragonès, Elsa Artadi y Ester Capella, por el otro. Una 'minicumbre', según la intención inicial del Ejecutivo autonómico, que pedía el máximo de reconocimiento a la Generalitat, en una reunión de gobierno a gobierno, como si fuera casi un Estado. Fuentes de la Generalitat apuntan que antes o después de la reunión entre los presidentes, ministros y consejeros, se producirá un saludo protocolario entre Sánchez y Torra, pero que el grueso de la reunión será un cuatro a cuatro.

Fuentes de la Generalitat han señalado que una vez que se ha pactado el formato, lo que está ahora sobre la mesa es la negociación sobre el contenido. Quim Torra ha mostrado esta mañana su disposición a hablar del Rey, de presos, del referéndum, de la escuela catalana y del 155 en su reunión con Sánchez. «Si quiere hablar de otras cosas, está en su derecho», ha señalado.

Contradicción con la versión del Gobierno

La vicepresidenta, Carmen Calvo, había asegurado horas antes que no habrá una 'minicumbre' entre el Gobierno y la Generalitat, como pretende el ejecutivo catalán, aprovechando la reunión del Consejo de Ministros este viernes en Barcelona. .

El presidente del Gobierno tiene previsto desplazarse ya este jueves a la capital catalana para participar en una cena con empresarios. Su intención es viajar unas horas antes para celebrar la cita que más quebraderos de cabeza le ha dado desde que el pasado junio llegó a la Moncloa. El encuentro ha estado en el aire por las dudas y las exigencias de Torra, que se mueve entre la presión del ala más dura del independentismo, encarnada por el expresidente Carles Puigdemont, las CUP, la ANC o los Comités de Defensa de la República y la del ala más institucional, que ahora mismo presentan Esquerra y parte del PDeCAT.

Los principales partidos de la oposición, el PP y Ciudadanos, además, cuestionan el empeño del jefe del Ejecutivo en verse con el presidente de la Generalitat y mantener viva su apuesta por el diálogo después de los incidentes vividos hace casi dos semanas en Cataluña, con el corte de la AP-7 y el levantamiento de tramos de peaje por parte de los radicales, y de las propias declaraciones de Torra que no sólo apostó por la 'vía eslovena' hacia la independencia sino que se situó de lado de los violentos tras una actuación de los Mossos d'Esquadra. Sánchez, sin embargo, defiende que la situación no es peor sino mejor que hace un año y rechaza volver a aplicar el artículo 155.

En el tira y afloja con la Generalitat, que reclamaba una reunión bilateral entre gobiernos al estilo de las que se celebran con las autoridades de países extranjeros y pedía que Sánchez y el jefe del ejecutivo catalán hablaran de los presos del 'procés' y de la autodeterminación, el presidente del Gobierno ha optado por un punto medio.

El viernes, después de que el Gobierno enviara varias cartas a las autoridades catalanas para conminarles a garantizar la seguridad del Consejo de Ministros del 21, ya dijo que no tenía problema en que Torra le hablara de la secesión, aunque dejó claro que él lo haría de políticas sociales. Hoy Calvo ha cerrado la puerta a la cumbre de gobiernos, pero ha confirmado que habrá citas paralelas.

Una de esas citas será la que mantenga la propia vicepresidenta con el número dos del gobierno catalán, Pere Aragonès. Es, según ha asegurado, la más segura. Pero, además, Calvo ha apuntado a un posible encuentro entre la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, y no ha descartado reuniones semejantes de otros miembros de ambos ejecutivos. «No va a haber una reunión de dos Gobiernos -ha querido matizar, aun así, la mano derecha de Sánchez en Moncloa-; eso no procede porque nosotros somos también Gobierno de Cataluña».

Es en todo caso, una concesión llamada a atemperar el clima político entre las dos partes. Cuando Sánchez llevó el Consejo de Ministros a Sevilla, el pasado octubre, no hubo encuentros entre ministros y consejeros, simplemente, hubo una reunión entre el presidente y Susana Díaz. «A nadie se le escapa que Cataluña vive una situación muy compleja y esto rebota en el resto de España y preocupa a los españoles -ha esgriimdo Calvo-. En este sentido, vamos a ver si podemos aprovechar para adelantar trabajo de coordinación y respuesta del Gobierno de España a los problemas de Cataluña».

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