Gobierno y oposición apuran los últimos coletazos de la legislatura en el Congreso

La portavoz parlamentaria del PP, Dolors Montserrat, ayer, durante su intervención en el pleno del Congreso./Efe
La portavoz parlamentaria del PP, Dolors Montserrat, ayer, durante su intervención en el pleno del Congreso. / Efe

Los grupos rechazan la reforma del PP que contemplaba castigar con cárcel la convocatoria ilegal de un referéndum

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Nadie renunciará a su margen de maniobra en el Congreso hasta que el 5 de marzo el presidente del Gobierno disuelva las Cortes. Ni el Ejecutivo ni la oposición. Las dos semanas que restan hasta la convocatoria de elecciones generales serán frenéticas en la Cámara baja, donde ayer se instaló el clima de precampaña. Los grupos parlamentarios no sólo afrontarán en este espacio dos sesiones de control y una comparecencia extraordinaria de Pedro Sánchez, también abordarán iniciativas legislativas a sabiendas de que su recorrido está ya sentenciado.

El PP sufrió este martes el primer revés en el tiempo de descuento. La mayoría en el Congreso rechazó su propuesta de modificación del Código Penal para castigar con penas de tres a cinco años de prisión la convocatoria de un referéndum ilegal. La suya era la contrarreforma de la contrarreforma. El Gobierno de José María Aznar ya promovió en 2003 castigar con cárcel este tipo de actuaciones. Eran la época del Plan Ibarretxe. En 2005, sin embargo, bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, la Cámara baja revirtió el cambio.

Ahora los populares justificaban su oferta de revisión del Código Penal por los «acontecimientos recientes» en Cataluña y proponían un articulado también con penas de prisión, aunque inferiores, para los funcionarios públicos que faciliten un referéndum fuera de la ley y para aquellos que participen como interventores.

No es que el PP confiara en poder sacar adelante la reforma. Los populares se quedaron solos con Ciudadanos en su defensa del cambio legal. Pero el debate les permitió apuntalar su discurso preelectoral, en el que el Gobierno de Pedro Sánchez aparece «arrodillado» ante el independentismo. La portavoz del grupo, Dolors Montserrat, acusó, de hecho, al Ejecutivo de proximidad con Carles Puigdemont. «Al votar en contra de nuestra iniciativa -censuró-, ponen en evidencia que están más cerca de Waterloo que de la Constitución».

«Alejémonos del ruido y la furia, de la bronca y la confrontación», aconsejó el diputado del PNV Mikel Legarda. Pero eso quedará para la próxima legislatura.

¿Diputación Permanente?

De momento, no sólo la oposición aprovechará el altavoz del Congreso para lanzar su precampaña. La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, ratificó ayer que «el Gobierno va a ser Gobierno y va a legislar hasta el último día» con la aprobación de reales decretos en el Consejo de Ministros. Quedó durante toda la jornada en el aire la duda de si el Ejecutivo buscará incluso que algunos de ellos sean ratificados por la Diputación Permanente de la Cámara baja cuando las Cortes se hayan disuelto. Un recurso «poco habitual», según fuentes parlamentarias.

Mientras tanto, el PP reclamó al Gobierno que asuma el final de la legislatura y el portavoz del PNV, Aitor Esteban, lamentó que se hayan perdido «muchas oportunidades» en estos ocho meses en los que reformas como la de la ley de seguridad ciudadana o la de secretos oficiales no han avanzado. Además, se mostró en desacuerdo con que ahora se intente legislar «deprisa y corriendo». También el PDeCAT lamentó la falta de tiempo, pese a que su rechazo fue fundamental para el naufragio de los Presupuestos.

La Cámara baja convoca a Sánchez en su último pleno

El presidente del Gobierno tendrá que comparecer el próximo miércoles en el último pleno de la legislatura en el Congreso. Pedro Sánchez dará explicaciones sobre las sociedades instrumentales que utilizaron algunos ministros para la adquisición de viviendas o gestionar su patrimonio y abordará la situación de Venezuela y el Brexit. Todo en una intervención conjunta antes de someterse a la sesión de control. El PP celebró ayer el acuerdo de la Junta de Portavoces. No prosperó, sin embargo, la solicitud en la que los populares pedían al jefe del Ejecutivo una aclaración sobre el diálogo con el líder de la Generalitat, Quim Torra. «La han rechazado el PSOE y los independentistas», denunció Dolors Montserrat.

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