Matan a tiros a un hombre en un nuevo ajuste de cuentas en la Costa del Sol

Vehículos policiales a la entrada de la calle Pizarra, en la urbanización de Nagüeles./Josele-Lanza -
Vehículos policiales a la entrada de la calle Pizarra, en la urbanización de Nagüeles. / Josele-Lanza -

La policía busca al autor del crimen, que siguió a la víctima hasta su garaje, en una urbanización marbellí, y efectuó varios disparos antes de huir en una motocicleta

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Otro asesinato en la Costa del Sol y, de nuevo, con el sello de un ajuste de cuentas. Un hombre fue abatido a tiros la noche del martes cuando llegaba al garaje de su vivienda, situada en una urbanización de Marbella. La víctima murió en el acto tras recibir varias ráfagas de disparos. El crimen de ayer añade otra muesca al rastro violento del crimen organizado en Málaga, que acumula ya una veintena larga de casos, entre asesinatos, secuestros, tiroteos e, incluso, artefactos explosivos.

Las primeras llamadas que alertaban del suceso entraron en las salas de coordinación de la Policía Nacional (091) y la Local (092) sobre las 20.20 horas. Los informantes hablaban de un tiroteo en la calle Pizarra, en la urbanización de lujo de Nagüeles, y de un individuo a la fuga en una moto, según fuentes cercanas al caso. Tras recibir el aviso, se movilizó a todas las patrullas disponibles de ambos cuerpos para atender el suceso y establecer un cerco policial en el que atrapar al autor.

Al llegar al lugar del suceso, los agentes encontraron a un hombre en el interior del garaje de su casa sobre un gran charco de sangre. Había recibido varios disparos. Sólo pudieron certificar su muerte y activar el protocolo judicial –juez, secretario judicial y médico forense– para el levantamiento del cadáver, durante el que se mantuvo la calle cortada. También se avisó a los especialistas de Homicidios, Policía Científica y Udyco-Costa del Sol, unidad esta última especializada en la lucha contra el crimen organizado, lo que da una idea clara de la hipótesis que maneja la Policía Nacional.

Al cierre de esta edición, los investigadores ya habían identificado al fallecido, un ciudadano extranjero, de mediana edad, por lo que empezaron a indagar en su entorno y a desandar sus últimos pasos en busca de pistas sobre la autoría del crimen. Según las primeras pesquisas, el asesino habría seguido a la víctima en una moto –es una zona poco transitada y casi sin iluminación– y habría esperado a que entrara con el coche en el garaje, sorprendiéndola en ese momento y efectuando varias ráfagas de disparos contra ella.

Modus operandi

El modus operandi y también el perfil de la víctima apuntan claramente a un ajuste de cuentas, que se añadiría al rastro sangriento que viene dejando el crimen organizado en la Costa del Sol a lo largo de este año, que no tiene precedentes. Se trata de un hecho que se refleja en el último balance de criminalidad hecho público por el Ministerio del Interior, en el que se recoge que los homicidios y asesinatos consumados en la provincia de Málaga entre enero y septiembre crecieron un 87,5% respecto al mismo periodo del año pasado –pasando de 8 a 15 en 2018–. Son casos que, en su gran mayoría, las investigaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –Policía Nacional y Guardia Civil– relacionan con ajustes de cuentas de organizaciones criminales, y que se han concentrado en la franja litoral entre Fuengirola y Estepona.

El balance trimestral de Interior, por tanto, no incluye los ajustes de cuentas que han tenido lugar desde octubre. Para empezar, el día 3, un joven fue secuestrado por cuatro individuos que lo persiguieron a tiros por la calle en Estepona y lo introdujeron por la fuerza en un todoterreno; su cadáver fue hallado un par de horas después con una herida de bala en un descampado junto al hospital de Algeciras.

Apenas una semana después, dos artefactos explosionaron durante la madrugada en una vivienda de Benahavís y una nave del mismo propietario en San Pedro Alcántara, en lo que supuso el primer caso (consumado, porque un mes antes los Tedax detonaron una bomba en Marbella) de 'narcoterrorismo' en la Costa del Sol. Afortunadamente, sin víctimas.

El mes de octubre terminó como empezó. La noche del 27, un individuo holandés fue abatido a tiros cuando cenaba con una mujer en un restaurante de Playamar, en Torremolinos. Al identificar al fallecido, los agentes comprobaron que se trataba del mismo individuo al que semanas antes habían detenido en relación al artefacto explosivo detonado por los Tedax en Marbella.

 

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