Marlaska anuncia un compromiso con la Generalitat para garantizar la neutralidad en el espacio público

Fernando Grande-Marlaska (i), junto al conseller de Interior catalán, Miquel Buch. / Foto: Marta Pérez (Efe) / Vídeo: Atlas

El consejero catalán de Interior niega que exista un problema de convivencia. Los Mossos se incorporarán al centro de inteligencia antiterrorista

CRISTIAN REINOBarcelona

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado esta mañana un «compromiso» por parte de las dos administraciones, la central y la autonómica catalana, para «garantizar» la «neutralidad» en el espacio público, después de la polémica y los incidentes que se han producido en las últimas semanas en torno a la guerra de los lazos amarillos. El Gobierno central y el catalán han celebrado esta mañana en el Palau de la Generalitat la junta de seguridad de Cataluña. Un encuentro, presidido por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha estado marcado por la polémica en torno a los lazos amarillos, que el Gobierno central insistió en que se tratara en la reunión, a lo que la Generalitat accedió a regañadientes, y también marcado por la decisión del Ministerio del Interior de enviar 600 policías antidisturbios de refuerzo para la Diada y el 1-O.

«Hay un compromiso y voluntad por trabajar por la neutralidad», ha señalado Marlaska, «el espacio público no puede quedar monopolizado por ninguna ideología», ha rematado. Eso sí, el ministro del Interior no ha concretado cómo se materializará ese compromiso y cómo afectará a la colocación de lazos amarillos en edificios públicos de la Generalitat y de los ayuntamientos catalanes. El consejero catalán de Interior, Miquel Buch, que ha comparecido junto al ministro, ha evitado hablar en términos de compromiso y ha negado que en Cataluña haya un problema de convivencia y sí se ha conjurado para atajar cualquier elemento de confrontación. «Los Mossos garantizarán la seguridad de todos», se ha limitado a señalar. Según Buch, es sorprendente que el asunto de los lazos surja ahora, cuando ya hace un año que se inició la campaña de los lazos, y ha atribuido los incidentes a Ciudadanos. Buch, en cualquier caso, ha afirmado que no han profundizado sobre el asunto, que estaba en el orden del día y ha aprovechado pata denunciar la existencia de «presos políticos».

Sobre el refuerzo policial para la Diada y el 1-O, Buch ha agradecido que el Gobierno ofrezca más efectivos, pero ha replicado que los Mossos podrán afrontar las materias de seguridad y orden público que tienen asignadas con «excelencia máxima». El ministro ha tratado de restarle importancia. «Más que el numero, lo importante es la finalidad», ha expresado. Y ha puesto como ejemplo una final de Champions, en la que hacen falta al menos 2.000 agentes. Marlaska ha pedido no caer en el «alarmismo».

A pesar de que han chocado en el asunto de los lazos y de los refuerzos, los puentes no están del todo rotos, pues han sido capaces de presentar dos puntos coincidentes . Por un lado, ambos ejecutivos han acordado que en el plazo máximo de 30 días se materialice la incorporación de los Mossos al CITCO, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco). El acuerdo contempla la presencia «permanente» de un representante de la Policía catalana en este organismo. Además, las dos partes han presentado como un acercamiento, la petición que ha realizado la Consejería de Interior para poder aumentar la plantilla de los Mossos en 1.500 efectivos en dos años, que serían 2.000 contando con los de este año. Se puede hablar de que hay voluntad para que así sea, pero fuentes del Ministerio del Interior han apuntado que no solo depende de este ministerio dar el visto bueno.

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