Un grupo criminal dedicado a robar a ancianos que acaban de cobrar las pensiones

Un grupo criminal dedicado a robar a ancianos que acaban de cobrar las pensiones

Varios agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Málaga a la banda criminal

EUROPA PRESS

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Málaga un grupo criminal organizado dedicado a hurtar a personas mayores a la salida de los bancos después de que cobraran sus pensiones.

En el marco de la operación 'Única 17', desarrollada en dos fases, han sido arrestadas en dos ocasiones distintas las mismas personas, tres mujeres de entre 25 y 47 años y nacionalidad española, como presuntas responsables delitos de hurto y pertenencia a grupo criminal.

En concreto, hasta el momento se han esclarecido siete delitos de hurto. La investigación se inició en el mes de julio a raíz de varias denuncias recibidas en la comisaría de distrito norte de la capital malagueña en la que varias personas comunicaban haber sido víctimas de la sustracción de su pensión después de haber salido del banco, según han informado desde la Policía Nacional a través de un comunicado.

Durante las pesquisas los agentes averiguaron que detrás de estos hechos se encontraba un grupo criminal integrado por tres mujeres perfectamente organizado y en el que cada una de las integrantes desempeñaba un papel determinado en cuanto a la preparación y ejecución de los hurtos.

Asimismo, las investigaciones permitieron a los efectivos comprobar cómo normalmente durante los primeros días de cada mes y coincidiendo con el ingreso de las pensiones a los mayores, el grupo se apostaba en las inmediaciones de la entidad bancaria elegida.

Allí, una de las integrantes del grupo entraba en la oficina haciéndose pasar por un cliente más, lo que le permitía elegir a su víctima potencial entre las personas mayores que sacaban importantes cantidades de dinero. Por otro lado, las otras dos investigadas esperaban fuera de la entidad a que saliera su compinche y marcara a la víctima elegida.

En el momento en que la víctima potencial con el reintegro abandonaba la oficina, las tres mujeres la seguían esperando el momento oportuno para, en un descuido, hurtarle el dinero y huir rápidamente con el botín.