El jefe de la Guardia Civil en Cataluña hace estallar una nueva crisis con los Mossos

El jefe de la Benemérita en Cataluña, Pedro Garrido, junto al director general de la Guardia Civil, Félix Vicente Azón./Efe
El jefe de la Benemérita en Cataluña, Pedro Garrido, junto al director general de la Guardia Civil, Félix Vicente Azón. / Efe

El general Garrido, recién condecorado por Marlaska, ha asegurado en su discurso durante la fiesta del cuerpo en Barcelona que la «revolución de las sonrisas» se ha tornado en «odio y mezquindad»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Ministerio del Interior sabía que podía pasar y que podía ocurrir en el peor momento. Pero nadie, ni siquiera el máximo responsable del departamento, se ve con fuerzas de poner coto al general que en la actualidad tiene más ascendencia en la Guardia Civil y que casi se está convirtiendo en un icono en cuerpo. Pedro Garrido, el jefe de la VII Zona de la Guardia Civil de Cataluña, la ha vuelto a montar con un discurso muy polémico y de indiscutible contenido político durante la celebración del día la patrona de la Guardia Civil en la comandancia de Sant Andreu de la Barca (Barcelona).

Garrido, a quien la semana pasada el propio Fernando Grande Marlaska condecoró con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil a pesar de que ya llevaba varios ataques públicos al secesionismo que no fueron compartidos por el Ejecutivo de Sánchez, no se ha mordido la lengua tampoco en vísperas de que la sentencia del procés y de los previsibles desórdenes. El general, en sus palabras ante sus agentes, pero también ante buena parte de la cúpula de Interior de la Generalitat y de los Mossos d'Esquadra, ha asegurado, entre otras muchas cosas, que la «revolución de las sonrisas» se ha tornado en «odio y mezquindad».

Sus expresiones fueron respondidas con la marcha airada del acto de los representantes del Gobierno y de la policía catalán, entre ellos el secretario general de la Conselleria de Interior, Brauli Duart; el director general de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, o el comisario jefe de la policía autonómica, Eduard Sallent.

«La pretendida revolución de las sonrisas se ha convertido con más facilidad de la deseada en un rictus que disimula odio y mezquindad capaz de generar dolor y sufrimiento» ha apuntado el general refiriéndose a la 'operación Judas' en la que fueron detenidos siete CDR acusados de terrorismo. «Independentismo y terrorismo no es lo mismo», ha apuntado el mando, para acto seguido prometer que la Guardia Civil «combatirá sin tregua ni pena» a quienes «recorran el camino a la independencia siguiendo la senda del terror».

Garrido también ha destacado que la Guardia Civil ha contribuido a la «cimentación» de la sentencia del 'procés', que se conocerá en los próximos días, con «un trabajo de investigación objetivo, riguroso y exhaustivo». Por ello, ha instado a los agentes a «no sentirse concernidos por el resultado concreto» de la sentencia porque, ha recordado, «ni la venganza, ni la adecuación a la demanda social, ni la resolución negociada de controversias son expectativas o condicionantes de las sentencias judiciales».

«Todos los intentos de hacernos sentir amenazados o acobardados no sólo han sido inútiles, sino que responden a patéticas muestras de impotencia«, ha garantizado Garrido en el acto en el que también estaba presente el director general, Félix Vicente Azón.