Fallece un hombre de 87 años tras el ataque de seis perros en Asturias

Fallece un hombre de 87 años tras el ataque de seis perros en Asturias
Pablo Nosti

Los canes eran propiedad de un vecino al que había ido a visitar el fallecido

LYDIA ISArniella (Oviedo)

La rutina se tornó tragedia en el pequeño núcleo de Arniella, perteneciente al concejo de Siero. Evangelista C. D., de 87 años, falleció en la tarde de ayer en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) tras ser atacado al mediodía por los seis perros de uno de sus vecinos, al que había ido a visitar como hacía con cierta frecuencia. Los hechos ocurrieron poco antes de las doce de la mañana en el número 7 de Arniella. Evangelista, que reside con uno de sus hijos, había salido, como solía hacer cuando la salud se lo permitía, a dar un paseo por los alrededores de su vivienda, situada en uno de los márgenes de la AS-246, la carretera Carbonera que une Langreo y Gijón. «Hacía tiempo que no lo veía y precisamente me lo encontré sentado en la marquesina del cruce y nos saludamos», comentó un vecino.

Era una de sus paradas habituales, donde aprovechaba para descansar a la sombra para después continuar su camino. «Estaba delicado de salud, andaba con bastón y muy despacio, pero le gustaba dar el paseo», apuntó otra residente en la zona. Ayer repitió lo que tantas otras veces había hecho, emprendió la subida hasta la casa de Guillermo, ubicada en una gran parcela que linda con la carretera. Fue al abrir la puerta de acceso a la finca cuando, por causas que se desconocen, los seis perros, de raza mestiza, se abalanzaron sobre él.

El ataque lo dejó tirado en el suelo, con el pantalón desgarrado y numerosas heridas, sobre todo en los brazos. Así lo encontró el propietario de los animales, que en el momento del suceso estaba en la cama. Evangelista aún estaba consciente. Presa del susto, el hombre salió a la carretera y paró a un conductor, que fue quien dió el aviso al Centro de Coordinación de Emergencias. De inmediato, el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) movilizó al equipo de ateción primaria del centro de salud de Noreña y por el camino se hizo transferencia a una UVI móvil, que fue finalmente la que trasladó a Evangelista al HUCA, donde ingresó en estado crítico. Las heridas que presentaba no dieron buenos presagios al equipo que lo atendió e intervino de urgencia. Unas horas después, fallecía al no superar las lesiones causadas por las mordeduras.

Los hijos y familiares de la víctima, que hacía años que había quedado viudo, pasaron la jornada de ayer en la sala de Urgencias, muy pendientes de cualquier novedad que pudiera producirse. Por su parte varias patrullas de la Guardia Civil también se desplazaron a Arniella para tratar de obtener más información acerca de lo ocurrido. La Comandancia de Gijón se ha hecho cargo de la investigación.

«Sabíamos que pasaría»

El ataque causó una gran conmoción entre los vecinos de la localidad, que no se enteraron de lo que había pasado hasta que vieron la ambulancia y a la Guardia Civil en la zona. «Estuve toda la mañana en casa, pero no sentí nada», apuntó una vecina próxima a la parcela.

Sin embargo, no les pilló por sorpresa. «Sabíamos que acabaría pasando algo así porque no se puede tener esos perros, que son como lobos», señalaron otros vecinos. De hecho, todos reconocieron haber tenido diferentes percances por ataques a sus perros o gatos, alguno ocurrido tan solo hace un par de semanas: «Advertimos varias veces al propietario de que se iba a terminar metiendo en un jaleo, por lo general están cerrados en la finca, pero en cuanto salen, la arman».

Por otro lado, los perros permanecieron en la finca durante el resto de la jornada. Por la tarde, al paso de EL COMERCIO por la zona, mostraban cierta agitación en el entorno del portón de acceso a la parcela y en los lindes con el camino. «Van siempre en grupo, si ataca uno, atacan todos», aseguró una vecina.

El propietario: «Estoy hecho polvo»

«Estoy hecho polvo y claro que lo siento, lo siento mucho». Guillermo Muñiz, propietario de los canes, reconoce estar «desbordado» por la situación. «Nunca imaginé que podría pasar algo así, estuvo muchas veces aquí y los perros lo querían con locura», asegura. Y añade que «no sé cómo pudo abrir el portón para entrar», en referencia a que se trata de una puerta muy pesada para la que es necesario emplear fuerza. No quiere decir nada más sobre un suceso que ha conmocionado a la pequeña localidad sierense.

Muñiz recibió también esta mañana la visita de agentes de la Policía Judicial y del Seprona, que comprobaron la documentación y el estado de los animales. Por el momento, los perros permanecen en la finca a la espera de tomar una decisión sobre su futuro inmediato.

Dentro de la legalidad

Los agentes del Seprona que esta mañana han acudido para comprobar el cierre de la finca y el estado de los seis perros han certificado que todo se encuentra dentro de la legalidad.

Según explicaron fuentes de la Guardia Civil, «la parcela está correctamente vallada y cerrada con una puerta metálica que evita fugas y los animales están bien cuidados». Ahora, los agentes elaborarán un informe que trasladarán a la autoridad competente, en este caso la Consejería de Desarrollo Rural. Los animales han quedado a cargo del propietario. En cuanto a la documentación de los canes, según ha podido saber EL COMERCIO, solo uno de los seis tiene microchip identificativo, por lo que se tramitará el correspondiente expediente sancionador, si bien este aspecto no guarda relación directa con el ataque.

Por otro lado, la Policía Judicial también elaborará un informe con la declaración ofrecida esta mañana por Muñiz y que trasladará al Juzgado.

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