El PP logra contener la fuga de votos a Vox en Andalucía pero no frena el avance de Ciudadanos

De izquierda a derecha: Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal.

Un estudio del CIS señala que el PSOE sería la primera fuerza en las elecciones generales en la región y recuperaría parte del abstencionismo

CECILIA CUERDOSEVILLA

El discurso del nuevo PP liderado por Pablo Casado parece haber frenado en parte el trasvase de votos hacia Vox, al menos en Andalucía. Solo el 2,2% de los votantes en los pasados comicios autonómicos escogerían a la formación de ultraderecha en las próximas elecciones generales, frente al 8,3% de votantes de Vox que abandonaría este partido para apoyar a los populares. El principal quebradero de cabeza para Casado viene sin embargo desde Ciudadanos, que daría la sorpresa y se colocaría como segunda fuerza por detrás del PSOE, en caso de que las elecciones generales se celebrasen ahora.

A menos de dos meses de los comicios generales y municipales, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) aventura algunas tendencias en Andalucía después del descalabro histórico del PSOE y la llegada al Gobierno autonómico por vez primera de una alianza de derecha y extrema derecha. De acuerdo con los datos, el PSOE ganaría las elecciones generales en Andalucía, con el 24% de los votos, seguido de Ciudadanos, con el 11,6%, PP, con el 10,3%, Adelante Andalucía, con 8,8% y Vox con el 4,4%, de manera que el bloque de izquierdas sumaría seis puntos más que el bloque de derecha y extrema derecha, al contrario de lo ocurrido en las elecciones autonómicas.

En este sentido, la encuesta señala que un 26,8% de los andaluces hubiesen tenido un comportamiento diferente de haber sabido cuál sería el resultado de las elecciones: el 16,3% se hubiera ido a la abstención o voto en blanco o nulo y un 5,7% se hubiera decantado por votar a un partido en vez de abstenerse o votar en blanco. Asimismo, la actual composición del ejecutivo autonómico es la tercera opción favorita de los andaluces (11,7%), que hubieran preferido en primer lugar una coalición entre PSOE y Adelante Andalucía (15%) y un Ejecutivo formado en solitario por los socialistas (12%).

Pese a los mensajes lanzados por la izquierda de que el cambio solo fue posible a la irrupción de Vox en los últimos días, sumada a la elevada abstención de la izquierda, el estudio realizado entre diciembre y enero constata que el 67,1% de los encuestados tenía decidido su voto antes incluso de que comenzara la campaña electoral, mientras que el 19,5% decidió no votar en el último momento. Por el contrario, el 42,1% decidió «hace bastante tiempo» que no votaría.

El sondeo indaga en esa abstención, la segunda más alta en unos comicios andaluces y justificada por los sondeados en que ninguna opción política les satisfacía, y subraya que el 22,7% de los andaluces que no acudió a votar el 2 de diciembre, hoy lo haría por el PSOE, y el 5,5% se decantaría por Adelante Andalucía (Podemos e IU).

El barómetro, realizado con una muestra de 2.900 entrevistas, desvela además que el 54,7% de los votantes del partido de Santiago Abascal estuvo dudando entre PP y Vox, mientras que el 57,3% de los votantes del PP estuvo indeciso entre este partido y Ciudadanos. El 14,7% de los votantes de la formación de ultraderecha decidió coger esa papeleta el mismo día de las elecciones. El principal caladero de votos de Vox fue el PP, con el 48,4%, el doble que los provenientes de las filas de Ciudadanos (21,1%), aunque la formación también pescó apoyos en el PSOE (5,8%) e incluso recibió el 3,3% de votos de las filas de Podemos.