El abogado del dueño de la finca donde cayó Julen dice que su cliente es el «cabeza de turco»

David Serrano, esta mañana a la Ciudad de la Justicia. / Francis Silva

Asegura que la declaración ha sido «dura por parte de la jueza»

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Durante casi dos horas, el dueño de la finca de Totalán en la que se encuentra el pozo por el que se precipitó el pequeño Julen, David Serrano, ha prestado declaración este viernes ante la jueza que instruye la causa abierta a raíz del fallecimiento del menor. Tras la salida de Serrano de los juzgados, cuando ha preferido no hacer declaraciones a los medios de comunicación, su abogado ha explicado que el propietario del terreno en el que sucedieron los hechos se ha ratificado en lo que había relatado con anterioridad a los investigadores de la Guardia Civil y ha insistido en que tapó la prospección de sondeo de agua.

Antonio Flores Vila, socio fundador del bufete Lawbird Legal Services, que es el que representa a Serrano, ha asegurado que la declaración ha sido «dura por parte de la jueza». Ésta, según ha apuntado, ha centrado su interrogatorio sobre la forma en la que ocurrieron los hechos, sin entrar en aspectos legales referentes a las licencias para la ejecución de los trabajos que se realizaron en la finca.

Sin incurrir en contradicciones, siempre según ha explicado Flores Vila, Serrano ha contestado a las preguntas que se han puesto sobre la mesa. Al respecto, ha afirmado que su cliente alertó a la familia del riesgo que existía con el pozo, pero siempre pensando en algún tipo de lesión y nunca en que un niño pudiera precipitarse por el mismo.

Además, el letrado ha defendido que el pocero nunca tapó la prospección con una piedra de unos 15 kilos, tal y como mantiene el profesional, y que su cliente lo hizo hasta en dos ocasiones: «Nuestro representado lo había tapado con anterioridad y luego lo había movido porque estaba con unos hierros trabajando, como ha declarado. Finalmente, el mismo día lo tapa con los dos cantillos de hormigón».

En este sentido, el abogado ha indicado que Serrano puso los bloques encima de la boca del pozo y que «los encajó como pensó que había que hacerlo». «Ahora queda la duda de cómo fue la caída. No sabemos si se escurrió, si se movió o si perdió el equilibrio, pero es temprano en la instrucción para conocer este aspecto», ha apuntado.

Lo que sí ha asegurado es que su cliente no vio este momento, ya que estaba de espaldas a la escena. Ha aseverado que Serrano se separó por seguridad unos metros de la familia porque, con una motosierra, estaba cortando leña para el fuego que estaban haciendo para preparar la comida.

En cuanto a las licencias, ha indicado que el dueño de la finca confiaba en que el pocero se encargaría de estos trámites, tal y como mantuvo ante la Guardia Civil. Juan Martínez Soler, abogado del citado despacho, ha insistido en que se trata de una labor que correspondía al profesional y que, de existir alguna responsabilidad penal, ésta correspondería a al pocero, al que la jueza ha llamado a declarar en el próximo mes de marzo en calidad de testigo, siendo el único investigado David Serrano.

El dueño de la finca no ha querido hacer ningún tipo de declaración a los medios al terminar su comparecencia ante la jueza, aunque a su llegada a la Ciudad de la Justicia sí ha asegurado estar abatido. Flores Vila ha insistido en que Serrano forma parte de la familia de Julen y que está conmocionado, al igual que ha afirmado que éste cuenta con el apoyo de los progenitores del menor.

Martínez Soler ha recordado que su cliente se encuentra investigado por un supuesto delito de homicidio imprudente, pero que esta figura puede cambiar en cualquier momento durante el procedimiento judicial y que no está condenado. Ha pedido respeto para Serrano y ha manifestado que es el «cabeza de turco» en este caso.

Finalmente, Flores Vila ha dicho que se han producido comentarios en redes sociales sobre su cliente que rozan el odio e, incluso, algunos familiares que han llamado asesino a Serrano. Así ha informado de que estos aspectos serán puestos en conocimiento de la autoridad pertinente.

El dueño de la finca es el primero en declarar de una larga lista. El resto de personas han sido llamadas como testigos, entre ellos los padres de Julen, la pareja de David Serrano, el pocero, el hombre que realizó la zanja en la que estaba la prospección, los senderistas que auxiliaron a la familia o los guardias civiles que llegaron los primeros a la finca de Totalán y el responsable de la investigación.

Mediante las declaraciones en sede judicial, la jueza instructora de la causa pretende arrojar algo de luz sobre diversos aspectos como el hecho de si el pozo estaba tapado en el momento en el que ocurrieron los hechos o la forma en la que estaba cerrado.