Santamaría deja en el aire su futuro en el PP hasta poder hablar con Casado

Soraya Sáenz de Santamaría, a su llegada al Congreso. /Zipi (Efe)
Soraya Sáenz de Santamaría, a su llegada al Congreso. / Zipi (Efe)

Su ausencia en la primera reunión del grupo en el Congreso alimenta los rumores sobre una retirada de la política

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Existe una conversación pendiente entre Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado que arrojará luz sobre el futuro de la exvicepresidenta en el PP. Mientras tanto, los populares intentan leer entre líneas. Quien fue número dos de Mariano Rajoy volvió hoy al Congreso para votar como diputada rasa y rehusó anticipar sus planes hasta reunirse en las próximas horas o días con el nuevo líder del partido. «Son cosas -esquivó- para hablarlas con tranquilidad él y yo». Sin embargo, su ausencia a las nueve de la mañana en el primer encuentro del grupo parlamentario bajo la batuta del presidente de los populares ya había estimulado la rumorología sobre una inminente retirada de la política.

No hizo falta pasar lista para advertir que ni Sáenz de Santamaría ni sus colaboradores más próximos acudieron a escuchar el discurso de Casado ante los suyos en el Congreso. «No sé si con esto quiere decir que se marcha», aventuró un diputado popular. Otros tacharon de «equivocada» la actitud de la exvicepresidenta, a quien esperaban en el grupo parlamentario para pasar página de la tensión de las primarias y trasladar una imagen de «normalidad».

Horas más tarde, sin embargo, Sáenz de Santamaría llegó a la Cámara junto al exjefe de Gabinete de Rajoy, José Luis Ayllón, y la exministra de Empleo, Fátima Báñez, para participar en las votaciones de los reales decretos que iban hoy a pleno. Ella misma justificó su ausencia en el encuentro matutino por una cuestión de agenda y explicó que así se lo había trasladado el día anterior a la portavoz del PP en el Congreso. La exvicepresidenta se mostró sorprendida por la polémica y por que se llegara a hablar de «plantón» cuando Dolors Montserrat le había transmitido que no había problema ya que dada la premura de la convocatoria más diputados excusarían su asistencia.

En todo caso, más allá de las versiones de cada uno, es evidente que las fricciones derivadas de la lucha interna por el poder en el PP no han terminado de resolverse. A finales de julio, el entorno de Sáenz de Santamaría no consideró suficiente ni proporcional, según los resultados de las primarias, la oferta de integración de Casado. El nuevo presidente del partido le planteó ser vocal del comité ejecutivo, un puesto que sigue vacante y a la espera de la respuesta.

Ayllón ya ha aceptado la vicepresidencia de la Comisión Mixta para la UE. La exnúmero dos del Gobierno, sin embargo, se ha tomado agosto de descanso y quiere ahora un encuentro para abordar con el líder de los populares este asunto pendiente. Un encuentro que hoy no pudo concretarse. Cuando ella llegó al Congreso, él acababa de salir en dirección al aeropuerto para asistir a un acto del Partido Popular Europeo en Viena.

Quienes han trabajado junto a Sáenz de Santamaría en el grupo parlamentario entienden que no anticipe acontecimientos hasta conocer las intenciones de Casado, aunque dudan de que quiera continuar pudiendo recuperar su plaza como abogada del Estado o incluso pasar a la empresa privada cuando concluya el periodo de dos años de incompatibilidades derivadas del ejercicio de su cargo en el Gobierno.

Candidaturas en el aire

La oferta del presidente del PP, además, no parece haber cambiado. «Sabe que tiene una plaza reservada en el comité ejecutivo y estoy convencido de que sus compañeros de grupo le cederían muy gustosamente la presidencia de la comisión parlamentaria que ella considerara», planteó hoy. En todo caso, tampoco excluyó a la exvicepresidenta de las candidaturas a las municipales y autonómicas. Siempre sonó para el Ayuntamiento de Madrid. Pero sobre listas, no dijo nada. Ni que sí ni que no.

Fuentes de la dirección aseguran que están a la espera de que Sáenz de Santamaría se pronuncie. El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, avanzó que sería «una mala noticia» que abandonara la política. Pero en el PP también son conscientes de que aun habiendo sido derrotadas las dos, la situación de Sáenz de Santamaría no es la de María Dolores de Cospedal, que pactó con Casado tras la primera vuelta de las primarias. La exsecretaria general está a punto de despedirse de la presidencia del partido en Castilla-La Mancha, pero en Génova están abiertos a que lidere la lista a las elecciones europeas si es lo que desea.

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