UPyD pone en marcha un ERE para garantizar la supervivencia del partido

La portavoz de UPyD, Rosa Díez./
La portavoz de UPyD, Rosa Díez.

La dirección, a través de un comunicado, ha afirmado que garantizará los intereses de los 51 trabajadores implicados, tras la debacle electoral que ha dejado a la formación prácticamente sin presencia institucional

AGENCIASmadrid

UPyD ha puesto hoy en marcha un procedimiento de despido colectivo para asegurar la continuidad de la formación, que se encuentra inmersa en una crisis muy profunda provocada por los últimos fracasos electorales y el abandono de militantes y dirigentes destacados.

La dirección, a través de un comunicado, ha afirmado que garantizará los intereses de los trabajadores -un total de 51- y actuará con los mismos criterios "de transparencia" con los que -recalca- se ha comportado desde su nacimiento, en 2007.

El expediente de regulación de empleo fue anunciado a los trabajadores el lunes, tras los resultados de unas elecciones que han dejado a la formación magenta prácticamente sin presencia institucional en ayuntamientos y comunidades, aunque no ha sido hasta hoy cuando se lo han comunicado oficialmente.

Ha sido en una reunión en la sede del partido, aunque la dirección no les ha dado detalles del número de empleados a los que afectará ni si se aplicará la reforma laboral del PP, de 2012, contra la que UPyD votó en contra. La formación magenta también se verá obligada a abandonar la sede de la calle Cedaceros, al lado del Congreso, para abaratar costes.

Siguen las dimisiones

Por otra parte, el Consejo Territorial de UPyD en la Comunidad de Madrid ha dimitido, con su coordinadora Cristina Muñoz a la cabeza, como consecuencia del "batacazo" electoral del pasado domingo, que llevó a la formación a perder su representación en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid.

Fuentes de UPyD han recalcado que esta dimisión en bloque no se debe a cuestiones de "diferencias internas", sino a la asunción de responsabilidades por los resultados del 24M, y han avanzado que una gestora se hará cargo de la dirección del partido en Madrid hasta que se celebre el congreso que renovará la dirección nacional.