Los códigos de la 'Gürtel'

El juez Ruz./
El juez Ruz.

La trama corrupta usaba multitud de palabras clave para su funcionamiento interno

MATEO BALÍNMadrid

En la calle Serrano de Madrid no solo está la famosa 'milla de oro', las tiendas más caras y exclusivas de la capital. En el edificio del número 40 también se ubicaba la sede central del entramado societario de Francisco Correa, cabecilla del 'caso Gürtel'. En un despacho de la cuarta planta, los empleados del 'grupo Correa' engrasaban la maquinaria de la corrupción a través de una estructura empresarial opaca, vertebrada en torno a la ocultación del líder y a la obtención de favores derivados de las relaciones personales con políticos del PP en Madrid, Castilla y León, Galicia o Valencia.

La dirección única de este conglomerado que llegó a tener 25 sociedades de diferente índole la integraban cinco personas, según el auto del juez Pablo Ruz en el que concluye la investigación. Por orden de jerarquía estaban Correa, Pablo Crespo, exsecretario de Organización del PP gallego, el contable José Luis Izquierdo y los administradores Luisa Jordán, Javier Nombela y Alicia Mínguez.

De todos ellos, el hombre de los números era Izquierdo. Un hombre de la máxima confianza de Correa con el que trabajó hasta que la Policía Judicial desarticuló la trama en febrero de 2009. En los registros de la oficina de la calle Serrano y de la casa del propio contable los investigadores encontraron 'los tesoros' del caso: una memoria electrónica y una carpeta azul, donde se hallaron los principales indicios de la causa, las conexiones de la red con los políticos implicados y pistas para seguir otras pruebas.

No es de extrañar que el episodio del lápiz USB, que el contable trató de guardar en un bolsillo del pantalón cuando iban a detenerlo, pasó a los anales del 'caso Gürtel' como «el puto 'pendrive'», en palabras de Correa a su abogado cuando supo que habían intervenido ese minúsculo aparato. «Sin ese 'pendrive' no tendrían nada, me pongo malo», dijo.

Volcado de datos

Con el volcado de esa memoria los investigadores comenzaron a unir las piezas. A conocer cómo delinquía la organización y el papel capital del contable, quien se encargaba de registrar el funcionamiento de la 'caja B', de anotar las entregas a cargos públicos o las entradas de fondos opacos por los servicios prestados. También de 'ejecutar' el sistema de facturas falsa que les permitía pasar desapercibidos a ojos de la Agencia Tributaria.

En esos libros de apuntes, escritos muchos de ellos a mano, se descubrieron unos códigos curiosos sobre el funcionamiento de la red. Estaba la «caja madre», que era la bolsa de dinero en efectivo que se custodiaba inicialmente en una caja fuerte de la oficina de Serrano 40 y después pasó a las arcas de seguridad de varios bancos.

El denominado «Guión CAM», un procedimiento de actuación establecido para efectuar la contratación con la Comunidad de Madrid, en el cual se determinaba con quien contratar, si se solicitaba presupuesto previo, a qué Consejería había que facturar y por qué importe. El resultado fue exitoso, ya que gracias al exconsejero Alberto López Viejo organizaron los actos de la expresidenta Esperanza Aguirre entre 2004 y 2008 y otros eventos. En total, 348 adjudicaciones de forma directa o indirecta por más de cinco millones de euros.

Después estaba la «Clementina», que era el nombre de una carpeta referida al imputado Carlos Clemente Aguado, exviceconsejero de Inmigración, en el que se reflejaban dos entregas en metálico de 13.600 euros en 2006 por instrucciones de 'PC', acrónimo de Francisco Correa.

La manía de Izquierdo también le hacía denominar a los políticos con estos acrónimos. Estaba 'LB', Luis Bárcenas; 'JM', el exsenador del PP Jesús Merino; o 'JS', Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exmarido de la ya exministra Ana Mato.

En el caso del matrimonio Sepúlveda-Mato, los regalos de la red aparecían en «cuenta de servicios Pozuelo», vinculada a las municipales de 2003. Mientras que en la carpeta de la empresa Pasadena Viajes escribió los desplazamientos a Eurodisney de la familia en «clientes central». Utilizó este nombre para los cohechos a 'Willy', como llamaban a Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda, quien abrió una cuenta en Suiza con el nombre de «Gimena», según los 'papeles de Izquierdo'.