Detenidos siete grafiteros por causar daños a Renfe superiores al millón de euros

Varios jóvenes realizan pintadas en un tren de Renfe. /
Varios jóvenes realizan pintadas en un tren de Renfe.

Los jóvenes, tres de ellos menores de edad, asaltaban trenes de cercanías con el método del 'palancazo' y grababan sus fechorías para difundirlas en internet

REDACCIÓNmadrid

La Policía Nacional ha detenido a siete grafiteros, tres de ellos menores de edad, que causaron daños por valor de más de un millón de euros en las instalaciiones de Renfe en Madrid. Con estos arrestos, se desarticula un grupo muy activo al que se le imputan 185 delitos por daños en mobiliario urbano y 71 por desorden público.

Los jóvenes empleaban el método del 'palancazo', consistente en accionar la palanca de freno del convoy para realizar las pintadas, y además grababan sus acciones con intención de difundirlas posteriormente en las redes sociales.

La investigación se inició en 2011, cuando los agentes identificaron a varios miembros de una banda de grafiteros muy activa, conocida por las siglas 'LFC'. La localización de los detenidos fue compleja ya que los integrantes del grupo ocultaban su rostro para evitar ser reconocidos, empleaban un tiempo récord en sus actuaciones delictivas e irrumpían sobre los trenes en zonas de difícil acceso.

Después de realizar varias gestiones descubren que el modus operandi utilizado por este grupo es el conocido como 'palancazo'. Mientras, los grafiteros aprovechan los cinco o diez minutos que tarda el maquinista en iniciar de nuevo la marcha para realizar las pintadas. Además de realizar grafitis en los trenes, solían golpear los vagones con bates de béisbol o lanzaban piedras u otros objetos y grababan el acto vandálico con la intención de difundirlo posteriormente a través de las redes sociales.

La localización e identificación de cada miembro del grupo por parte de los agentes ha resultado bastante difícil debido a que este grupo adoptaba medidas de seguridad para evitar ser identificados por la Policía. Siempre ocultaban sus rostros y empleaban un tiempo record en sus actuaciones delictivas. Además, solían realizar los grafitis aprovechando que los trenes se encontrasen en lugares de difícil acceso o estacionados en depósitos.

Con esta operación se da por desmantelado un activo grupo de grafiteros que causó daños en las instalaciones de Renfe de Madrid valorados en 1.090.535 euros. En total han sido arrestadas siete personas, tres de ellas menores de edad.