Rajoy dice que «desconocía» que la reforma de la sede del PP se pudo pagar con dinero negro

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. /
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno reitera que tenía un trato normal con Bárcenas "porque no se conocía todo lo que se conoce hoy" |

ANTONIO MONTILLAMadrid

Mariano Rajoy ha asegurado que "no le gusta nada" la sospecha que ha expresado el juez Pablo Ruz sobre que el PP pagó parte de la reforma de la sede nacional del partido, donde el propio Rajoy tiene sus despacho, con dinero negro y sólo espera que el magistrado adopte la decisión que crea oportuna. En cualquier caso, el presidente del Gobierno ha dicho que "desconocía" ese procedimiento.

Durante la entrevista que ha concedido a la cadena SER, Rajoy se ha limitado ha repetir que la contabilidad del PP es la documentación que su formación ha enviado al tribunal de Cuentas y que, en esa contabilidad, no aparece el pago de 800.000 euros que realizaron los populares en 'b' a la empresa que reformó el inmueble situado en el número 13 de la madrileña calle Génova.

"Que yo sepa, no", ha respondido el líder del PP cuando le han pregunta si podía asegurar que dirigentes del PP estaban al tanto de la existencia de una contabilidad paralela o de una financiación ilegal en el partido.

La entrevistadora, Pepa Bueno, le ha traslado a Rajoy que si se imagina a Angela Merkel mandándole un SMS al presidente del Bayer de Munich, amigo personal de la canciller y condenado por delito fiscal, diciéndole "Uly, se fuerte", en un claro paralelismo con el mensaje que envió Rajoy a Luis Bárcenas.

Rajoy ha dicho que no se imagina a Merkel enviando ese mensaje y ha recordado que "esa persona", en alusión al extesorero del PP, estuvo en el partido 30 años sin que nadie se diera cuenta de las "cosas que hacía". Ha argumentado que cuando envió ese SMS a Bárcenas "yo no conocía las cosas que conozco ahora, por lo que tenía una relación normal" con el extesorero.

"Problema político de gran envergadura"

Respecto al proceso soberanista catalán, Rajoy ha señalado que el Ejecutivo "no puede aceptar" una consulta que el Parlamento y el Tribunal Constitucional ha dicho que es contraria a la Constitución. No obstante, ha afirmado que espera que por la vía del diálogo y del sentido común se pueda resolver este "problema político de gran envergadura".

El presidente del Gobierno ha apuntado, preguntado si se contempla reformar la Constitución, que siempre que se abre un proceso así hay que saber "dónde se va".

Tras apuntar que no es contrario a reformar la Constitución, sí ha dejado claro que "si alguien quiere reformarla es importante que se diga qué se quiere hacer" y ha recordado que él mismo apoyó su reforma en dos ocasiones, la última bajo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. "El diálogo no se rompe nunca", ha subrayado Rajoy al ser preguntado al respecto.

"Estoy abierto a escuchar. Estoy dispuesto a dialogar, pero si es para que yo tenga que decir que sí a una cosa a la que el Parlamento y el Constitucional ha dicho que no, me lo ponen imposible", ha destacado, antes de afirmar que nunca se le ha caracterizado por ser una persona "intransigente" con la que "no se pudiera hablar".