El gran 'circo' mundial

Yüichi Nishimura, durante un partido. /
Yüichi Nishimura, durante un partido.

El escandaloso arbitraje de Nishimura que auspició la remontada de Brasil provoca un clamor global contra el juez, el sistema y Blatter

IGNACIO TYLKOMadrid

"Escándalo", "robo", "atraco", "faena", "vergüenza", "falta de respeto", "circo"...El arbitraje del japonés Yüichi Nishimura en el duelo inaugural del Mundial entre Brasil y Croacia, donde entre otros 'logros' se inventó un penalti de Dejan Lovren sobre Fred que permitió la remontada de la 'Canarinha', ha desatado un clamor global contra el trencilla de Tokio, el sistema y la FIFA.

¿Por qué un juez sin experiencia en grandes ligas en un choque de este nivel? ¿Por qué se designa a un japonés para pitar el partido de Brasil, donde reside la mayor colonia nipona del mundo con 1,5 millones de personas? Malintencionadas o no y con más o menos retranca, son preguntas que se hace la prensa internacional y los aficionados en las redes sociales, y que se quedan en el tintero, sin respuesta oficial.

Si el suizo Joseph Blatter, mandamás del fútbol universal, ya estaba contestado antes de arrancara el campeonato, ahora los reproches le llegan desde todos los rincones del mundo e incluso desde la UEFA, ya que Michel Platini ha salido a la palestra para pedir una renovación y regeneración en el máximo organismo. Quizá está detrás la aspiración del exfutbolista francés de dar el gran salto en un futuro próximo.

"Pitar un penalti así es un escándalo para el fútbol y para la FIFA", sentenció Lovren, defensa del Southampton damnificado por lo que los croatas consideran un "atraco perpetrado" por este árbitro muy bien considerado en los despachos de Zúrich. Tiene 42 años y ya estuvo en el Mundial de Sudáfrica. Entonces, y eso recuerdan fuentes de FIFA para rebatir la teoría de la conspiración, expulsó con roja directa al brasileño Felipe Melo por pisar a Robben en el duelo de cuartos que puso fin a la aventura 'verdeamerela'. Además, ejerció de cuatro árbitro en una semifinal y en la final del Soccer City entre España y Holanda.

Seguramente Nishimura no vuelva a pitar en esta Copa del Mundo y sea eliminado en la fase de grupos tras un fracaso sin paliativos, pero los tiros van más allá. Apuntan directamente a Blatter, que precisamente horas antes se despachó con unas declaraciones en las que dio marcha atrás a sus ideas inmovilistas y se mostró partidario de que el árbitro pudiera observar las repeticiones a cámara lenta en el estadio, en caso de que se lo exigiera un entrenador. "Siempre se puede cambiar de idea", declaró Blatter, irónico, tras el congreso de FIFA celebrado en Sao Paulo, donde buena parte de dirigentes europeos pidieron su cabeza. El dirigente suizo realizó un brindis al sol, sabedor de que un planteamiento así encuentra el rechazo frontal de la International Board, encargada de definir las normas del juego. Con el spray para fijar las distancias de la barreras y el 'ojo de halcón' para los goles fantasmas, ya tiene suficiente.

Baloncesto

El primero que puso el grito en el cielo tras lo ocurrido en el Arena Corinthians fue el seleccionador croata Niko Kovac, coetáneo de Nishimura. "Fue una vergüenza. Si esto sigue así, va a ser un circo. Si eso es penalti, habría 1.000 en cada partido y no necesitamos jugar más al fútbol porque sería baloncesto. Es mejor hacer las maletas e irnos de regreso a casa", espetó en una abarrotada conferencia de prensa. "La culpa fue mía por no advertir antes del peligro del arbitraje, por no recordarle que habría millones de personas viendo el partido", ironizó el técnico más joven del torneo, que exigió a la FIFA más respeto para Croacia y se expone a la apertura de un expediente y posterior sanción.

En la prensa croata se escriben ríos de tinta acerca de una "decisión injusta e inexplicable", un "árbitro parcial", un "saqueo", un "japónes como mejor jugador brasileño" y la "privación del derecho a una lucha en igualdad". Pero los reproches son universales. "Penalti de chiste y premio a Fred por tirarse la piscina", concluye el alemán Bild. Kicker considera que "el anfitrión sacó provecho de un penalti regalado". En Francia, L'Equipe destaca la "ayuda a Brasil de un japonés que le dio un penalti inexistente". En Inglaterra, The Guardian da un paso más y estima que "Nishimura desató la furia croata con un penalti de la nada". Para The Times, "Neymar y el árbitro salvaron a un Brasil sonrojado". Y en Italia, la Gazzetta dello Sport avanza que "va a ser el Mundial de Neymar y de las ayudas", y el Corriere, más cauto, se refiere a un "penalti generoso".

Las críticas a Nishimura en los diarios argentinos son devastadores. Baste un ejemplo: "El Mundial arrancó robando. Si van a seguir así, mejor avisen", proclama Olé. Incluso los brasileños de O Globo admiten "un error del árbitro". Y el certamen sólo acaba de comenzar.