El peligro de llevar una mascota en el coche

El peligro de llevar una mascota en el coche

Viajar con el animal suelto implica, en caso de accidente, el riesgo de lesiones muy graves o la muerte

Según las cifras de Acierto.com, no todos los dueños viajan en el coche con las mascotas tomando las debidas precauciones, donde hasta el 32 % deja al animal de compañía suelto.

El peor escenario, con el perro tumbado sobre la bandeja trasera, es que en caso de una colisión frontal, el animal saldría lanzado hacia delante como una masa de peso muy superior con el resultado de lesiones muy graves o mortales para los ocupantes.

Los datos del informe apuntan a que el 90 % de los encuestados cuentan con su mascota para las vacaciones. En concreto, son los andaluces los que lo hacen con más frecuencia, en un 74% de las ocasiones, seguido de los vascos y los madrileños, con un 73%. La cifra se reduce en el caso de los catalanes a un 55% de los viajes y en Galicia y Castilla y León solo se desplazan con sus animales el 51 %.

La mayoría prefiere el coche

Otro dato importante es que más de un 85 % prefiere el coche para viajar con su mascota frente a otros medios como el tren o el avión, cuyos adeptos bajan al 11,4% y 3% respectivamente. Por ejemplo, Renfe circunscribe su servicio a las mascotas de menos de diez kilos y, en el caso de trenes de larga distancia, es necesario comprar un billete para ellas. Las limitaciones que establecen las aerolíneas son similares, aunque varían según la entidad. En el caso de los autobuses, la mayoría acota su traslado al maletero.

En el vehículo, las distracciones con la mascota pueden acarrear consecuencias graves; uno de cada cuatro conductores afirma que el animal les ha hecho desatender la atención en la carretera. Las cifras cobran todavía más importancia porque más de la mitad de estos conductores –el 59,4 %– tienen hijos. Por desgracia, la combinación de niño y animal suelto en los asientos traseros podría incrementar el riesgo de sufrir un descuido durante la marcha.

El actual Reglamento General de Circulación no recoge explícitamente cómo deben viajar las mascotas en el vehículo

En palabras de Carlos Brüggeman, cofundador de Acierto.com, «la forma más recomendable de transportar a nuestra mascota en el coche es hacerlo en el asiento trasero, combinando el transportín con la rejilla divisoria». Y apunta, «el actual Reglamento General de Circulación no recoge explícitamente cómo deben viajar las mascotas sino que indica que tanto los objetos como los animales transportados deberán estar colocados adecuadamente para no interferir con el conductor».

En caso de impacto, la deceleración hace que el peso de la mascota se multiplique por 20 o 30, por lo que a 50 kilómetros por hora, un perro de diez kilos supondría una masa de unos 200 o 300 kilos. Brüggeman apunta a que «las posibles lesiones de los animales pues, por regla general, las aseguradoras no los consideran como 'ocupantes del vehículo'; sin embargo, existen pólizas específicas para cubrir los gastos del veterinario y que incluso contemplan indemnizaciones por accidente o defunción.