Cambio de imagen a la Facultad de Traducción de la UGR

Así luce ahora la fachada de Traducción. /Ramón L. Pérez
Así luce ahora la fachada de Traducción. / Ramón L. Pérez

Las obras se han terminado en el plazo establecido, incluso unos días antes, y ya se han quitado andamios y grúa

ANDREA G. PARRAGranada

La Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada (UGR) tiene techos nuevos. Han desaparecido los andamios y obreros (sólo queda ultimar retoques en enchufes y algunos otros desperfectos) para dar paso al ir y venir del estudiantado. Las obras han terminado, incluso unos días antes de lo previsto, y el patio interior así como la calle lucen sin aparatajes ni cemento ni cubos. «Poco a poco se va adecuando todo», explica el vicedecano de Infraestructuras de la Facultad de Traducción e Interpretación, Simón Suárez.

La intervención en el Palacio de las Columnas, sede donde se forman los futuros traductores, hizo que los estudiantes de primero tuvieran que ir a clase en la antigua Facultad de Medicina, sita en la avenida de Madrid. Eso fue en cursos anteriores, porque este año académico ya comenzaron todos en el edificio de la calle Puentezuelas. Eso fue en septiembre. Sin embargo, en este segundo semestre, en febrero, a pesar de que las obras estarán finalizadas, tendrán que asistir a clase, concretamente a la de una asignatura, en la Escuela de Edificación, en el campus de Fuentenueva. Este extremo es debido a que es una clase en la que es necesario material informático y no tienen capacidad para los grupos que superan el medio centenar de estudiantes.

Para el próximo curso, el vicedecano Simón Suárez adelanta que están estudiando la posibilidad de ampliar el número de grupos y así poder dar la clase en la que hace falta material informático en el Palacio de las Columnas. La intención es reducir los grupos y así poder utilizar las aulas -de menor capacidad- para esta materia de primero.

La fachada está limpia, aunque este mismo fin de semana apareció una pintada con rotulador

Para lo que quizá no tengan que esperar al próximo curso es para el traslado de los profesores que aún quedan en el antiguo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud. Trabajan con la posibilidad de que en marzo se puedan mudar al Palacio de la Jarosa (calle Paz), sede de la Escuela de Posgrado, que se mudará al recinto que antiguamente acogió la biblioteca y clases de Ciencias de la Salud. La previsión es que este profesorado comparta instalaciones en el Palacio de la Jarosa con el Instituto Confucio y el Centro ruso Russkiy Mir.

Las obras en la techumbre en la Facultad de Traducción e Interpretación se iniciaron en julio de 2017 y se han llevado a cabo en el plazo acordado, incluso unos días antes. El presupuesto por el que se adjudicaron fue de algo más de 1,5 millones de euros.

La faena se ha realizado en todas las cubiertas del Palacio de las Columnas. Se vieron afectadas diez aulas, once despachos de profesores y el decanato. Se desplazaron al V Centenario los alumnos de primero y 35 profesores. La obra en el histórico edificio del Centro ha favorecido que se mejoren y realicen algunas actuaciones más en las aulas. Se han sustituido falsos techos, pintado, cambiado el mobiliario... y mejorado mucho energéticamente. Durante la construcción, han recuperado, además, las antiguas fachadas que quedaron integradas en el edificio y se han dejado para que las puedan contemplar todos los universitarios y granadinos que visiten el inmueble.

En este edificio, la portada es el elemento más significativo y el que dará al palacio su actual denominación: de las Columnas. Cuatro monumentales columnas dóricas en la planta baja sostienen un sencillo entablamento y enmarcan el acceso principal al edificio. Para coronar la composición en la planta superior destaca un balcón entre columnas adosadas de orden jónico, rematado por un frontón triangular y un escudo de grandes dimensiones. A partir de 1945 el palacio fue objeto de remodelaciones llevadas a cabo por Luis Álvarez de Cienfuegos y Juan de Dios Wilhelmi, que añadieron superficie útil a los brazos laterales para albergar la Facultad de Filosofía y Letras y adecuaron algunos espacios para la docencia.

La fachada es la carta de presentación y también objeto de los vándalos en reiteradas ocasiones. En la actualidad todo granadino que pasee por la calle Puentezuelas podrá ver la grandeza de este edificio y que no hay pintadas (muy habituales por desgracia). Sin garabatos y sin vandalismo esperan que se mantenga. No obstante, este fin de semana mismo apareció una nueva pintada. La 'suerte' en esta ocasión es que ha sido con rotulador y fue borrada rápido.

 

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