Los estudiantes de Granada retoman las protestas en defensa de la educación pública y de calidad

Universitarios se encierran en la Facultad de Filosofía y Letras para criticar el precio de la acreditación lingüística, las tasas y las becas

ANDREA G. PARRAGRANADA
Universitarios se encerraron ayer por la noche en la Facultad de Filosofía y Letras. :: ALFREDO AGUILAR/
Universitarios se encerraron ayer por la noche en la Facultad de Filosofía y Letras. :: ALFREDO AGUILAR

Respuesta a los ataques que «estamos recibiendo, se llamen Lomce (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa), tasas o la exigencia de un B1 a precios desorbitados». Esta es una de las frases utilizadas para hacer un llamamiento a la nueva protesta estudiantil que tendrá hoy como actos centrales dos manifestaciones, pero que anoche calentó 'motores' con un encierro autorizado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada (UGR).

La Coordinadora Sindical Estudiantil de Granada -en el resto del territorio también se ha llamado a la huelga- ha convocado estas acciones en defensa de «una educación pública y de calidad». Hoy llega al Senado, además, la Ley para la Mejora de la Calidad Educativa con la que no están de acuerdo ni los estudiantes ni gran parte de la comunidad educativa que han protagonizado ya varios paros y protestas.

Hoy, a las 12.00 h., comenzará una manifestación, convocada por la Coordinadora junto con el Sindicato de Estudiantes, desde los comedores universitarios del campus de Fuentenueva. Y ya a las 18.00 horas se ha organizado una nueva marcha, en este caso con la llamada de toda la comunidad educativa, que partirá desde el Triunfo.

En el encierro de anoche se celebraron talleres y una asamblea general. Estaba previsto asimismo debatir sobre la situación de la educación actual, el decreto de tasas, las becas, incluidas las polémicas 'erasmus', o la tendencia hacia la «privatización» y el «empeoramiento de la calidad» del sistema, contra el que luchan los estudiantes

Asimismo, se habló del funcionamiento de la Universidad granadina. Las tasas, por ejemplo, no podrán cambiar mucho este curso; las becas tampoco, pero de cuestiones como la acreditación lingüística, los estudiantes creen que la batalla no está perdida.

Precios muy altos

En cuanto a la acreditación lingüística, Francisco J. Hidalgo, responsable del área de Extensión de la Coordinadora Sindical Estudiantil, explica que «no nos oponemos a tal acreditación, a que se nos exija un conocimiento. Lo que pedimos es que la UGR nos facilite los recursos para poder formarnos y conseguir esa acreditación». Denuncian que se tenga que pagar en un centro exterior el examen así como los cursos.

Para la Coordinadora Sindical Estudiantil, es necesario, además, un «programa de mínimos», entre los que se incluye el fraccionamiento del pago de la matrícula sin intermediación de los bancos, tres convocatorias ordinarias para cada asignatura o la regulación del derecho a la huelga, que solicitan desde hace años.