El maestro de la igualdad

Rafael Bailón posa en un aula de la Facultad de Filosofía de la UGR, donde estudió./RAMÓN L. PÉREZ
Rafael Bailón posa en un aula de la Facultad de Filosofía de la UGR, donde estudió. / RAMÓN L. PÉREZ

Perfil de Rafael Bailón Ruiz, profesor de Lengua y Literatura en el IES Ribera del Fardes de Purullena | El docente ha sido galardonado con un premio que otorga la Asociación de Mujeres para el Diálogo y la Educación

ANDREA G. PARRAGRANADA

En verano daba clases particulares, como hacen muchos jóvenes en el instituto y la universidad, pero él no cobró nunca aquellas lecciones. Rafael Bailón Ruiz (Peligros, 17 de marzo de 1980) siempre quiso dedicarse a la enseñanza. Lo de ser maestro es vocacional y en esa profesión hace cada día que sus ganas de cambiar el mundo sean una realidad con pequeñas dosis de solidaridad y defensa de la igualdad. Es de los que piensa que desde la educación se puede contribuir a ser mejores, a construir un mundo sin desigualdad. Bailón ha sido reconocido -en el apartado 'Hombre que más apoya a las mujeres'- en la VIII edición de los premios Solidarios a la Igualdad, que otorga la Asociación de Mujeres para el Diálogo y la Educación .

Recibe el galardón por haber denunciado desde hace años las situaciones discriminatorias que sufre la mujer. Rafa, como le llaman, practica la lucha contra la discriminación desde la docencia. Recuerda Rafael Bailón Moleón, progenitor del docente premiado, que su hijo siempre se ha interesado por los demás, por los que tienen alguna carencia y en la clase por potenciar las habilidades de sus alumnos.

«En Navidad y Reyes intentaba conseguir juguetes para llevarlos a asociaciones», recuerda el padre. «Cuando estamos en una cafetería siempre ayuda a quien entra pidiendo», apunta, mientras reseña que su hijo nunca ha tenido duda de su pasión por la enseñanza. Y un apunte más: «Siempre ha sido muy sincero». Rememora una anécdota de cómo muy pequeño Rafa les llamaba la atención a su familia cuando decían algo que él veía que no era todo lo cierto que pensaban.

Rafa siempre ha tenido facilidad para los libros. Estudió en la antigua Normal, en el colegio público Victoria Eugenia, en el instituto Padre Suárez y en la Facultad de Filosofía y Letras, donde hizo Filología Hispánica. Desde 2008, imparte clases de Lengua y Literatura en Secundaria. Estuvo un par de años en Castilla la Mancha y en 2010 aprobó la oposición y se volvió a Andalucía. Ha pasado por varios destinos y desde hace tres años imparte clases en el instituto Ribera del Fardes de Purullena. En 2018 quedó segundo clasificado en la I edición de los Premios Educa Abanca al Mejor Docente de España en la categoría Secundaria-Bachillerato.

Sharif Totah, compañero docente, lo define como una persona «altruista que está dispuesto siempre a colaborar e implicarse en lo que se le proponga». No duda en definirlo como «un compañero ideal». Totah estudió la carrera con Bailón y tras muchos años sin saber el uno del otro se volvieron a encontrar en el instituto del centro-oeste de la comarca de Guadix. «Es muy válido en el trabajo y en lo personal», subraya.

Podría haberse quedado en la Universidad, pero le gusta enseñar en el instituto. Rafael Bailón no ceja en su empeño de que los estudiantes se impliquen y tengan ganas de aprender. El curso pasado puso en marcha un grupo de teatro con el que han conseguido ya algún reconocimiento. La obra la escribió Bailón y este año ha vuelto a escribir otra que tiene como protagonistas a artistas granadinos como Lorca, Morente o Carlos Cano, entre otros.

Cercanía y preocupación

En el instituto, Rafael Bailón se conoce el nombre de sus alumnos, hay cercanía y preocupación. No es fácil pero hace que esos jóvenes quieran leer y se interesen por los autores más allá de las aulas. Por eso, no es de extrañar que cuando ha tenido que irse de los centros se haya escapado alguna que otra lágrima.

Las anécdotas son muchas. Las lecciones, más. En un instituto de Motril en el que hizo sus prácticas de funcionario, los alumnos se escondieron en el aula con el propósito de darle una sorpresa. La idea era felicitarle en su cumpleaños (averiguaron el día preguntando a los otros profesores) y le hicieron una fiesta sorpresa para la que adornaron el aula con globos y serpentinas.

Rafael guarda en carpetas e incluso en su cartera algunas frases emotivas de sus exalumnos. Una que recuerda con especial interés y lleva en su cartera es: «Espero que sigas llenando tu vida de logros. Me enseñaste a no desistir en mis metas. Te echaré de menos».

A Rafael Bailón también ha habido profesores y maestros que le marcaron. En el colegio fue Mª Ángeles Salas; en el instituto, Diego Oviedo y J. Santaella; y en la Universidad, Luis García Montero, Miguel Ángel García y Gracia Morales.

Su pasión por la educación la comparte con su afición a la escritura. Le gusta porque se evade de «esta triste realidad en la que se está convirtiendo nuestro mundo. Eres capaz de crear un universo paralelo y plantear soluciones». En esos libros da vida a personajes a través de los que transmite un mensaje. Siempre persigue una finalidad didáctica, invitando a reflexionar al lector.

Algunos de los títulos de sus libros son 'Francisco Ayala', en ediciones Didácticas y Pedagógicas; 'De tal tronco, tal semilla', ediciones Pasión por los libros; 'El alumno: protagonista de su aprendizaje', ediciones Vive Libro; y 'Entregas breves y otros innatismos', ediciones Vive Libro. El último tiene una faceta muy solidaria porque el dinero recaudado es para la asociación AUPA de niños con cáncer.

Rafael Bailón suma tareas y no desiste en su interés por ayudar a quien lo necesita. Su objetivo es la igualdad en todas las facetas y sabe que la educación es la mejor herramienta. Las hojas del libro de la vida deben tener derecho a escribirla cada alumno en igualdad y para eso trabaja.

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