El 27,2% de los estudiantes de la UGR no finaliza el grado en que se matricula

Estudiantes de Medicina de la Universidad de Granada/RAMÓN L. PÉREZ
Estudiantes de Medicina de la Universidad de Granada / RAMÓN L. PÉREZ

En las carreras de Ingeniería y Arquitectura es donde la tasa de abandono es mayor en la Universidad granadina seguida de Ciencias, Artes y Humanidades, Ciencia Sociales y Jurídicas y la última Ciencias de la Salud

ANDREA G. PARRA

La Universidad de Granada (UGR) no alcanza la media nacional, pero en este caso es bueno. España se encuentra entre los países que menos aprovecha el esfuerzo público y privado realizado en educación superior, debido a las elevadas tasas de abandono de los estudios iniciados. Eso denuncia la séptima edición de U-Ranking, un informe que ha sido elaborado conjuntamente por la Fundación BBVA y el Ivie (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas).

Un 33% de los alumnos españoles deja sin finalizar el grado en el que se matriculó, un 21% para abandonar la universidad sin obtener un título y el 12% restante para cambiar de estudios. Las pérdidas anuales derivadas de este fracaso se acercan a los mil millones de euros, según se informó este jueves en una nota de prensa.

En la Universidad granadina la tasa de abandono de grado que empieza un estudiante se sitúa en el 27,2%, un 13,4% para abandonar la Universidad sin título y el porcentaje restante para cambiar de carrera. El abandono del grado suele ser en el primer curso, en torno al 20%, el resto lo hace en segundo o tercero.

En la institución universitaria granadina, según este mismo informe, cuya fuente es el Ministerio de Ciencia, la mayor tasa de abandono está en la rama de enseñanza de Ingeniería y Arquitectura, hasta un 51%; le sigue Ciencias con un 34,1%; Artes y Humanidades, 28,9%; Ciencias Sociales y Jurídicas, 22,2%; y Ciencias de la Salud, 16,9%. Son porcentajes sobre el 27,2% indicado de esa tasa del grado.

La Universidad granadina está por debajo de los índices nacionales que están en el 33%

Apuntan que el abandono de los estudios universitarios puede deberse a causas diversas: carencias de la orientación y la formación previa de los alumnos; inadecuado diseño de los planes de estudios, deficiente seguimiento de los alumnos o baja calidad de la docencia impartida; bajo rendimiento académico de los estudiantes -por falta de capacidad, esfuerzo o motivación- o nivel de exigencia inadecuado.

El problema del abandono afecta a todas las universidades, aunque con desigual intensidad. No siempre las mejor clasificadas en los rankings lo padecen menos, pues la especialización importa en este sentido y las universidades politécnicas presentan buenos resultados en otros aspectos docentes, investigadores o de innovación y desarrollo tecnológico, pero no en este. Las universidades privadas, que no sobresalen en los rankings generales pero sí en los de docencia, presentan también menores tasas de abandono. En la UNED en cambio la tasa de abandono del grado es del 65,2%.

El estudio del abandono incluido en U-Ranking 2019 confirma que un alto porcentaje de los que comienzan los estudios universitarios en España no los finaliza. El análisis se ha realizado siguiendo la trayectoria de las matrículas de los estudiantes que ingresaron en la universidad en el curso 2012-2013 durante cuatro años, hasta el curso 2016-2017. Teniendo en cuenta el gasto en formación universitaria y el número de alumnos que abandonan los estudios tras matricularse uno o varios cursos -alrededor de 125.000 al año- las pérdidas anuales derivadas de este fracaso se estiman en 974 millones de euros.

Según las estadísticas sobre gasto en instituciones universitarias, el desembolso por alumno representaba en los años analizados alrededor de 5.120 euros anuales. Esa pérdida anual si se abandona la titulación se multiplica si la salida se produce tras matricularse varios años: el gasto desaprovechado se dobla si el abandono se produce tras dos años de estudios y un abandono en el tercer año triplica la pérdida.

U-Ranking 2019 analiza 62 universidades españolas, 48 públicas y 14 privadas, mediante el seguimiento de 25 indicadores distintos y la construcción de diversos índices sintéticos. En esta edición, la Universitat Pompeu Fabra vuelve a situarse en solitario en la primera posición del ranking general, seguida por la Universidad Carlos III y las universidades politécnicas de Cataluña y Valencia que comparten el tercer puesto. En total, se muestran 11 posiciones diferentes en el ranking general, que se completa con el listado de instituciones que no han podido ser analizadas porque no se dispone de información sobre ellas con los requisitos de calidad necesarios. En esas once posiciones a la UGR la sitúa en la siete.