Las embarazadas que no hacen deporte tienen más posibilidades de que les practiquen una cesárea

Las embarazadas que no hacen deporte tienen más posibilidades de que les practiquen una cesárea
Ideal

Una investigación de la UGR demuestra que los bebés de las madres que realizan más actividad física en el embarazo presentan mejores niveles de saturación arterial de oxígeno

ANDREA G. PARRA

La actividad física un revulsivo para no tener que enfrentarse a una cesárea. Una investigación realizada por investigadoras de la Universidad de Granada lo deja claro: las mujeres que son más sedentarias durante el segundo trimestre de embarazo y practican menos actividad física en este período dan a la luz mediante cesárea en mayor medida que aquellas que realizan ejercicio de cualquier intensidad.

En la investigación participaron 94 mujeres con una media de edad de 33 años. Las investigadoras las captaron en el Hospital Clínico y en el Materno. Les realizaron un estudio prospectivo longitudinal. Para registrar los minutos de sedentarismo y actividad física de distintas intensidades que realizaron en la semana 16 de embarazo, las investigadoras colocaron a las participantes acelerómetros triaxiales alrededor de la cadera durante nueve días consecutivos.

«Los acelerómetros permiten valorar de forma objetiva el tiempo que dedican las participantes a la actividad física (y determinar la intensidad de la misma) y/o a conductas sedentarias», explica Laura Baena García, autora principal de este artículo de investigación, del departamento de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UGR. Virginia Aparicio es la investigadora principal del proyecto Gestafit, del departamento de Fisiología de la Universidad granadina.

Más del 24% de los nacimientos registrados en este estudio de la UGR en el que participaron 94 mujeres se produjeron por cesárea

Además, los bebés de las madres que realizan más actividad física durante el embarazo presentaron mejores niveles de saturación de oxígeno y menor acidez en la arteria del cordón umbilical, lo que podría estar indicando un funcionamiento óptimo tanto de la placenta como de los mecanismos compensatorios del feto ante las restricciones agudas de flujo sanguíneo producidas por las contracciones uterinas durante el parto.

Esta investigación, publicada en la revista Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, pretendía analizar de forma objetiva la asociación del tiempo de sedentarismo y la actividad física realizada por las gestantes durante el embarazo con resultados maternos y fetales relacionados con el parto, además de explorar si el tiempo de sedentarismo y actividad física difieren entre mujeres que tuvieron partos vaginales de las que se les realizó cesárea.

Así las cosas, los resultados de parto fueron recogidos de la historia clínica de las participantes, y la gasometría arterial y venosa del cordón umbilical se realizó inmediatamente después del parto.

«El mayor hallazgo del presente estudio es que los bebés de madres más sedentarias tuvieron mayores concentraciones de dióxido de carbono y por tanto un pH más ácido, tanto en arteria como en vena umbilicales. Estos resultados podrían ser indicativos de una perfusión placentaria deficiente», argumenta Laura Baena García.

Estudios previos han sugerido que la práctica de ejercicio físico de forma regular por parte de las embarazadas aumenta la vascularización placentaria y por tanto, la capacidad para perfundir oxígeno y nutrientes al feto, incluso en situaciones de estrés metabólico, como se produce durante el trabajo de parto. Por ello, es posible que la actividad física tenga efectos similares, por lo que se necesitan estudios adicionales para contrastar esta hipótesis, informa la UGR en una nota de prensa.

Laura Baeza adelanta que siguen analizando los resultados del estudio y que publicarán próximamente nuevos artículos científicos. La actividad con las embarazadas la han realizado en el Centro Mixto de Deporte y Salud.

Las investigadoras destacan que más del 24% de los nacimientos registrados en este estudio se produjeron por cesárea, un porcentaje muy superior al recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que establece que una ratio por encima del 10% no se relaciona con una disminución de la morbilidad y mortalidad materna y neonatal.

Si se tiene en cuenta que tan sólo una cuarta parte de las participantes cumplían con las recomendaciones de actividad física del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología para este periodo, «debemos considerar que todavía hay que dotar de más información y herramientas a las gestantes, para conseguir una mejora de su salud y de su descendencia», señalan las autoras. Hacer ejercicio físico es bueno.