Amigos de José Andrés: «Se ha ido demasiado joven, pero ha sido el mejor año de toda su vida»

Amigos y compañeros de baloncesto se reúnen para recordar a José Andrés. / ALFREDO AGUILAR

Compañeros de baloncesto, amigos de la infancia y profesores del conservatorio recuerdan al estudiante de la UGR fallecido en el Erasmus

Sarai Bausán García
SARAI BAUSÁN GARCÍAGRANADA

Adrián recibió el pasado domingo la llamada que nunca hubiera querido recibir en la vida. En unos pocos segundos, su mundo se derrumbaba sin piedad: su primo José Andrés Morales Prados había fallecido mientras estaba de viaje a Bratislava con otros compañeros de Erasmus –llevaba todo el curso en Siena disfrutando de la beca gracias a que estaba en quinto de Derecho y Ciencias Políticas y de la Administración–. Tras la línea telefónica, su tía le pedía que por favor se encargara él de avisar al resto de los amigos de José Andrés, que ella debía organizar el viaje para ir a Bratislava a acompañar el cuerpo de su hijo. «Es lo peor que he vivido en mi vida. Tener que llamarlos y contarles uno a uno lo que había pasado, y encima un suceso así, de alguien tan cercano como José Andrés y alguien tan único como él. Fue horrible».

Representantes del Conservatorio Superior de Música
Representantes del Conservatorio Superior de Música / A. AGUILAR

Ayer, tanto Adrián como una docena de compañeros de baloncesto de José Andrés y amigos de la infancia se reunieron en el Pabellón Municipal de Deportes de la Zubia para alabar, una vez más, la figura de quien se había convertido en su «pegamento» durante los más de 18 años que la mayoría de ellos le conocían. «Es difícil de creer que una persona tan joven y buena se vaya de un día para otro. Es raro estar el día anterior hablando con él por whatsapp y que ahora él no esté con nosotros», explica uno de ellos.

A pesar de las informaciones que se vertieron en redes sociales los días posteriores al fallecimiento, en los que se señalaba un posible problema de corazón como causa del fallecimiento, sus amigos son rotundos: no tenía nada, lo máximo que había ido al médico era para quitarse las anginas. «Fue una muerte súbita, porque le pasó de repente, sin que tuviera nada con anterioridad. Días antes nos dijo que estaba bastante cansado, pero es que acaba de terminar los exámenes y estaba de turismo, era lógico que lo estuviera», comenta otro de sus amigos.

«Se estaba preparando para ser alguien»

«Era alguien que se estaba preparando para ser alguien en la vida –estudiaba una doble carrera, tenía idiomas, hacía deporte, tocaba el oboe y cantaba como los ángeles– y da rabia que se vaya sin conseguir todas sus metas. Se nos ha ido pronto, pero sabemos que al menos ha sido el mejor año de su vida», comenta otro. A las puertas de ese pabellón que les ha visto sudar, correr y, sobre todo, madurar y crecer, los recuerdos de la vida de alguien único se apilan. Partidos, fiestas, conversaciones. En todos los recodos de su memoria estaba José Andrés. Y a todos ellos las cambió para siempre: «Te llenaba mucho, sentías paz y tranquilidad con él. Te hacía sentir especial. Pero él era el especial. Era único y extraordinario».

Imágenes de recuerdo de José Andrés reunidas por sus amigos. / IDEAL

En los últimos meses, los teléfonos de cada uno de ellos se llenaban de anécdotas e historias de José Andrés disfrutando de sus compañeros de Erasmus. Incluso les estaba organizando un viaje para que ellos fueran a verle y esperaba que su primo Ángel, a quien quería como un hermano, y sus padres, fueran en las próximas semanas.

Un Erasmus bien disfrutado

Sus compañeros de Erasmus también han sentido como un mazazo la triste noticia. De hecho, se están organizando distintos actos de homenaje en Siena para honrarle. «Cuando me enteré no me salían las palabras. Era sobre todo un amigo, siempre con una sonrisa en la cara, muy trabajador y un apasionado de lo que hacía», explica uno de los jóvenes que ha estado con él en esa etapa. A esto añade otro: «Era amable, simpático y cantaba como nadie». Uno de estos compañeros incluso decidió hacer una ilustración en recuerdo al joven: «Necesitaba hacer algo único, como él, para su memoria».

La tristeza también ha calado en el Conservatorio Profesional de Música de Granada, donde su director, sus antiguos profesores y compañeros se suman a las palabras de cariño. «Todos los profesores con los que él trató están apesadumbrados por la pérdida, porque era alguien especial, único y luchador. Queremos hacerle algún homenaje para honrarle, porque se lo merece», comentan. Todos repiten la misma idea una y otra vez: da igual cuánto hagan por él, su grandeza hace que cualquier acto se quede pequeño con lo que José Andrés merecería.