Medicina y Traducción sumarán esfuerzos para 'transcribir' trabajos científicos

Mario Rivera (izda) en la presentación de la revista. /
Mario Rivera (izda) en la presentación de la revista.

Un proyecto pionero intenta acercar a los estudiantes al mercado laboral uniendo la especialización de ambas carreras universitarias

ANDREA G. PARRAgranada

Suma de esfuerzos. Trabajos a dos manos -en términos figurativos y decenas en el real-. Colaboración pionera con la que tener más puertas a las que llamar en el mercado laboral. La idea surgió de los propios estudiantes y después obtuvo el respaldo del profesorado. El proyecto 'Archivos de Medicina Universitaria' ha unido a la facultad de Medicina y a la de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada y ayer se presentó el último número con el orgullo de haber sido liderada y organizada por alumnos.

«Es un proyecto hecho por y para estudiantes, de cara a conseguir un modelo extra-académico que aproxime a los estudiantes al mundo laboral. En Medicina hemos estado dos años constituyendo una referencia para que los alumnos publiquen sus trabajos, aprendan el proceso de escritura científica y los requerimientos de la publicación biomédica, lo que es extremadamente importante en Medicina ya que, por desgracia, los estudiantes salen de la carrera sin tener suficiente idea para investigar y publicar. Por ello hemos constituido este proyecto y, de momento, con resultados espectaculares», explica Mario Rivera, iniciador del proyecto y alumno de Medicina. «En Traducción hemos implantado el mismo modelo, de manera que los estudiantes, acostumbrados a traducir textos y realizar trabajos con objetivos meramente académicos pero sin utilidad laboral, ahora puedan ser evaluados mediante la traducción de los trabajos que después saldrán publicados en la revista. Así, también aprenden a enfocar la traducción desde el punto de vista profesional y laboral. Por supuesto, tanto en Medicina como en Traducción los trabajos de estos estudiantes están tutorizados por profesores especialistas», detalla.

El proceso, según detallan los alumnos, se concreta en los siguientes términos: un estudiante de Medicina escribe un artículo científico. Pasa por el proceso de revisión de la revista (estudiantes y profesores de la facultad). Se modifica el trabajo hasta ser aceptado. Dicho trabajo se remite a los estudiantes de Traducción donde será (tutorizado por los profesores de cada idioma) traducido al árabe, inglés, francés, italiano y alemán. El artículo se publica en la revista.

Los objetivos fundamentales de la publicación son acercar al estudiante al mundo laboral y a su futuro profesional, divulgar los métodos de publicación biomédica en Medicina y de traducción especializada en Traducción.

Este proyecto pionero aporta que los universitarios aprendan a enfocar sus habilidades y conocimientos hacia el mundo laboral, así como que los estudiantes (y profesores) de diferentes facultades aprendan a trabajar juntos por un objetivo común, valorando los problemas y las funciones que tienen los profesionales de otros ámbitos, en este mundo cada vez más multidisciplinar. Lo importante es tanto que «se divulguen tanto las investigaciones que realizan los alumnos de Medicina, como las normas de publicación biomédica o poner en valor la actividad fundamental de los traductores en la divulgación científica», matizan.

En el proyecto participan un total de 10 profesores de Medicina, 10 profesores de Traducción, 25 estudiantes de Medicina y 60 estudiantes de Traducción. El nacimiento de 'Archivos de Medicina Universitaria' surgió hace tiempo de la mente de Mario Rivera Izquierdo (siendo alumno de Medicina) y José Manuel Viñuela Prieto (licenciado en Odontología). El concepto de aunar las facultades de Medicina y Traducción en pos de la ciencia fue de Antonio Jesús Láinez Ramos-Bossini, estudiante entonces de ambas facultades.

Publicaciones y algo más

«La idea de iniciar la revista surgió hace tres años, cuando José Manuel y yo, estando en el departamento de Histología juntos, nos dimos cuenta de lo poco que saben los estudiantes de Medicina respecto a la publicación biomédica cuando salen de la carrera. Fuimos a congresos internacionales y descubrimos que en otros países existen estas plataformas y son tremendamente útiles, no existiendo ninguna en España. Por ello decidimos embarcarnos en el proyecto. Costó mucho ponerlo en marcha pero, poco a poco, fuimos reuniendo a un equipo de 25 alumnos y 10 profesores con el que trabajar, tras un año y medio de organización e innumerables horas de trabajo», concreta.