Universitarios de Ciencias y Técnicas tendrán más fácil conservar la beca

Estudiantes en la biblioteca. /
Estudiantes en la biblioteca.

En todas las titulaciones hay que superar el 50% de los créditos para no tener que devolver el dinero y en las carreras donde hay más suspensos será necesario el 40% el próximo curso

ANDREA G. PARRA GRANADA

La Universidad de Granada (UGR) es de los centros españoles que cuenta con un mayor número de becarios. Este curso han sido becados por el Ministerio de Educación más de 17.000 alumnos. Por eso, cada anuncio sobre las ayudas estatales despierta un gran interés. Los últimos años las becas han sido el caballo de batalla de los estudiantes. La situación económica de las familias marca profundamente la necesidad de obtener una cuantía económica del Gobierno para poder continuar la carrera. Los universitarios han criticado duramente el endurecimiento de los requisitos con manifestaciones en las calles y las demoras en los pagos, así como «la merma de las cuantías».

El curso 2014-2015 habrá cambios. El Consejo de Ministros aprobó el viernes el Real Decreto por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio para el próximo curso, y se modifica parcialmente el Real Decreto 1721/2007, de 21 de diciembre, por el que se establece el régimen de las becas y ayudas al estudio personalizadas.

La norma aprobada introduce algunas modificaciones. Uno de esos cambios está relacionado directamente con las devoluciones. «El nuevo Real Decreto ha suavizado la exigencia de aprobar el 50% de los créditos matriculados para conservar la beca en el caso de las titulaciones de Ciencias y Enseñanzas Técnicas suelen ser las que tienen más suspensos, de modo que en estas ramas ahora resulta suficiente superar el 40% de los créditos matriculados».

Eso es lo que recoge el Real Decreto y destacó el Ministerio en su nota de prensa. Si bien, el coordinador general de la Delegación General de Estudiantes de la Universidad granadina, Alejandro Ortiz, valora que «todo es bienvenido, pero aún así son (medidas) insuficientes, pues no hay que olvidar de que en estos últimos años los criterios se han endurecido mucho, dejando a muchos becarios sin beca». No hace mucho con presentarse a un tercio de las asignaturas era suficiente, por ejemplo.

Las carreras Técnicas y las de Ciencias son las que tienen un mayor índice de suspensos y en las que se registra un mayor número de estudiantes que pierden las ayudas. Ortiz recuerda, además, que los cambios que se anuncian cada año umbrales, formas de pago son un «problema más, ya que aparte de la inseguridad jurídica que acarrea, el estudiante se ve a principios de curso sin saber cuál es la cantidad que va a recibir de beca, lo que puede condicionar muy mucho su permanencia en la ciudad a la que tiene que desplazarse para estudiar».

En este sentido, este curso 2013-2014 se ha ingresado la beca del Ministerio en dos plazos. Algunos han recibido en sus cartillas las ayudas últimas a escasas semanas de terminar el curso. También ha habido estudiantes de la UGR que han denunciado que este año la beca se les ha reducido en más de mil euros.

El número de solicitudes de becas ministeriales ha sido de 27.044 y las concedidas han superado las 17.000. El curso pasado fueron 25.718 los solicitantes y las concedidas 15.253. «Un aumento de solicitudes que no es ajeno al actual contexto socioeconómico», han apuntado en más de una ocasión responsables universitarios. Para el próximo curso aún habrá más letra pequeña.

No a los préstamos

En lo que respecta al comentario de la secretaria de Estado Montserrat Gomendio de pasar de las becas a los préstamos en la Universidad, el coordinador de la Delegación General de Estudiantes de la UGR lo tiene claro: «Espero que sea su opinión personal y verdaderamente el Ministerio no se lo esté planteando. Pasar a ese sistema, supondría un atentado más contra la igualdad de oportunidades y el derecho a la educación ya que las becas son a fondo perdido para compensar a las familias con menos recursos y ponerlos al nivel necesario para permitirse afrontar los gastos de la educación superior y los préstamos se tienen que devolver, aunque no cobren intereses con lo que no se redistribuiría la renta. Por tanto, desde la Delegación no veríamos con buenos ojos ese cambio de sistema».

También se habló por parte de la secretaria de Estado de la entrada de inversión privada en las universidades, firmas con empresas... La UGR presentó este curso el plan de mecenazgo, pero la evolución está siendo lenta.