Festival británico en Londres

Farah, Rutheford y Ennis ganan tres medallas de oro ante su público en una hora

FERNANDO MIÑANA , VALENCIA
Jessica Ennis celebra su victoria en el hepthlon./David Gray (Reuters)/
Jessica Ennis celebra su victoria en el hepthlon./David Gray (Reuters)

El estadio olímpico se vino abajo. Gran Bretaña encadenó tres medallas de oro en unos minutos de la mano de Jessica Ennis en heptatlón, Greg Rutheford en longitud y Mo Farah, que redondeó una noche mágica, en 10.000.

No debe haber muchas sensaciones más maravillosas que proclamarte campeón olímpico en tu ciudad. Eso le sucedió a Mo Farah, el atleta nacido en Somalia que de niño se mudó a Londres. Nunca ha dejado de crecer, fruto de su ambición competitiva que le llevó a Estados Unidos, al centro que Alberto Salazar, un exmaratoniano, estableció en Oregon, donde también se fabricó la medalla de plata, que acabó en el cuello de Galen Rupp, compañero de Farah. Tras ellos, los hermanos Bekele. Primero Tariku, bronce. Luego Kenenisa, que vio cómo se esfumaba su sueño de convertirse en el primer atleta que logra enganchar tres títulos olímpicos en los 10.000. No es ningún drama. Queda a la altura de Nurmi, Zatopek, Viren y Gebrselassie, la historia del fondo mundial.

Farah aguantó con una paciencia asombrosa los cambios de ritmo de los africanos. Llegó a producirse un corte, pero enganchó rápidamente. Poco a poco fue descubriéndose el desenlace de esta carrera. Todo estaba destinado a la última vuelta, donde el británico se sabía superior. Arrancó al toque de campana y ya no volvió a ceder el primer puesto hasta la meta (14:05.79) después de una última vuelta en 53 segundos. Los alumnos de Salazar acabaron con el dominio africano, que no cedían una medalla olímpica en los 10.000 desde que el italiano Salvatore Antibo cazó la plata en 1988.

Jessica Ennis puso en pie al público del estadio olímpico. La atleta británica se proclamó campeona en el heptatlón en una noche apoteósica para los anfitriones. Su triunfo llegó con unos guarismos sobresalientes para totalizar 6.955 puntos, la quinta mejor de todos los tiempos y récord nacional. A sus 26 años alcanza la cumbre de las pruebas combinadas, después de pulir sus defectos, como en los lanzamientos. Ennis dedicó el invierno a trabajar con la jabalina con la ayuda de Mick Hill, bronce en el Mundial del 93.

Su principal rival, la ucraniana Dobrynska, campeona olímpica y plusmarquista mundial en pentatlón, protagonizó una de las escenas más tristes. Este año perdió a su marido y entrenador, Dimitry Polyakov, que falleció por un cáncer, y la atleta, después de sufrir un desliz en la longitud, con dos nulos y un salto de 3,70, se retiró en la jabalina. La mejor marca de Ennis fueron los 12.54 que logró en las vallas altas y que hace que se plantee correr la prueba individual.

El segundo oro para Gran Bretaña llegó, cronológicamente, en la longitud, una prueba que no tenía un campeón de raza blanca desde los Juegos del boicot, los de Moscú'80. Greg Rutheford fue el sorprendente ganador en una pobre final en la que triunfó con un salto de 8,31 (-0.4), idéntica marca que la lograda por Eusebio Cáceres, ventosa, eso sí, en Toledo hace unos días. Muy lejos quedaron el australiano Watt (8,16) y el estadounidense Claye (8,12).

Jamaica se hizo un hueco en la fiesta británica gracias a la velocidad. Shelly-Ann Fraser dominó la carrera de los 100 metros con la segunda mejor marca en una final olímpica: 10.75 (+1.5). Fraser revalidó el título logrado en Pekín tras imponerse a la estadounidense Carmelita Jeter (10.78), campeona del mundo, y otra jamaicana, Veronica Campbell (10.81).

El disco encumbró a Sandra Perkovic (69,11), una lanzadora que consoló a los croatas después de que se confirmara la baja de Blanka Vlasic en la altura. Perkovic, de 22 años, ya había sido campeona de Europa en Barcelona y Helsinki.

Las eliminatorias de los 400 m vallas devolvieron al escaparate de la prueba a Félix Sánchez. El dominicano fue el más rápido de las tres semifinales (47.76) y recuperó sus mejores sensaciones. De hecho, no bajaba de los 48 segundos desde la final olímpica que ganó en Atenas hace ocho años. Culson, Taylor y Gordon serán los principales rivales de Félix, de 34 años.

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